Publicado 16/12/2020 20:06CET

Irán rechaza los "actos de sabotaje contra la seguridad marítima" tras el último incidente en un puerto de Arabia Saudí

El ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif
El ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif - -/Dalati & Nohra/dpa - Archivo

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Irán ha expresado este miércoles su rechazo "a cualquier acto de sabotaje contra la seguridad marítima", tras los daños sufridos el lunes por un buque con bandera de Singapur a causa de una explosión causada por "una fuente externa" durante el proceso de descarga en un puerto de Arabia Saudí.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Said Jatibzadé, ha recalcado que Teherán se opone a cualquier acto que pueda dañar "la libertad del comercio internacional" y ha agregado que el país está a favor de mantener la seguridad y la estabilidad regional, según ha informado la agencia iraní de noticias Mehr.

Hafnia, la empresa propietaria del buque, indicó el lunes en un comunicado que el 'BW Rhine' sufrió una explosión que desencadenó un incendio, suceso que se saldó sin heridos y que provocó la suspensión de las operaciones de descarga del barco en el puerto de Yeda.

Por su parte, un portavoz del Ministerio de Energía saudí detalló que el buque fue objetivo de un ataque con una lancha cargada de explosivos y ha confirmado que el incendio ha sido extinguido por los bomberos, sin que haya por ahora reclamación de la autoría.

Este portavoz condenó además el aumento de los ataques de los huthis contra instalaciones saudíes durante las últimas semanas y resaltó que "estos actos de terrorismo y vandalismo, dirigidos contra instalaciones vitales, van más allá del reino y sus instalaciones vitales y afectan a la seguridad y estabilidad del suministro de energía al mundo y a la economía global".

El incidente tuvo lugar casi tres semanas después de que los huthis atacaran una instalación petrolera de la estatal Aramco cerca de la ciudad saudí de Yeda y ante un repunte de los ataques con drones y lanchas explosivas por parte de los rebeldes.

En respuesta, la coalición internacional que lidera Riad llevó a cabo bombardeos contra posiciones de los rebeldes en la capital, Saná. Los huthis defendieron sus ataques denunciando el cerco de la coalición contra Yemen, ante la falta de avances en las conversaciones para lograr una solución diplomática.

El conflicto ha sufrido un recrudecimiento en varios frentes durante los últimos meses, pese a los esfuerzos internacionales de mediación, si bien las partes acordaron a finales de septiembre un intercambio de más de mil prisioneros --incluidos varios militares saudíes-- que fue visto como una posible puerta hacia una futura solución a la guerra.

Las fuerzas leales al Gobierno yemení, encabezado por Abdo Rabbu Mansur Hadi y apoyado por Arabia Saudí, y los rebeldes huthis, respaldados por Irán, llevan combatiendo desde finales de 2014, en una guerra ha provocado la que es la mayor crisis humanitaria mundial. Actualmente, casi el 80 por ciento de la población, unos 24 millones de personas, necesitan asistencia en el país, donde hay más de 20 millones en inseguridad alimentaria.