Iván Cepeda: "Es natural que los guerrilleros entren a la política después de dejar las armas"

Actualizado 29/08/2016 10:23:42 CET
Iván Cepeda
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   "No es cierto que con el acuerdo de paz se vaya a producir impunidad en el futuro"

   BOGOTÁ, 23 Feb. (Notimérica - María Fernández Sánchez) -

   Sólo queda un mes para el 23 de marzo, la fecha límite que acordaron el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para firmar el acuerdo final de paz que se está negociando en La Habana y que pondría fin a más de medio siglo de conflicto armado.

   El copresidente de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes de Colombia, Iván Cepeda, lleva a sus espaldas una larga lucha por los Derechos Humanos en Colombia y, como figura cercana al proceso de paz, cree que "es natural que los guerrilleros entren inmediatamente a la política después de dejar las armas".

   Cepeda, que ha concedido una entrevista a Notimérica, no ha lanzado esta idea a la ligera. Se basa en una larga trayectoria de apoyo a las víctimas de Colombia como portavoz del Movimiento de víctimas crímenes de Estado (MOVICE) y como director de la Fundación Manuel Cepeda Vargas, que creó a raíz del asesinato de su padre, dirigente de la Unión Patriótica, en 1994.

   Galardonado con diversos premios de Derechos Humanos y nombrado por la revista colombiana 'Semana' uno de los cinco mejores congresistas de la legislatura 2011-2014, el senador por el izquierdista Polo Democrático trabaja incansablemente para ver pronto el fin del conflicto en su país y asegura que "ningún proceso de paz que se ha hecho en la historia contemporánea ha llegado a un acuerdo tan complejo, tan lleno de posibilidades para las víctimas".

P: Hace un mes se reunió con el líder de las FARC Simón Trinidad, que se encuentra en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos, ¿cuáles fueron las conclusiones de este encuentro?

   R: La situación con uno de los jefes de las FARC en Estados Unidos es una situación que la mesa de conversaciones de La Habana ha clasificado como reservada y confidencial, así que sobre toda la información que se relaciona con este caso en particular no puedo emitir ninguna opinión. Yo también me tengo que atener a esta cláusula de confidencialidad.

   P: Usted ha sido el máximo detractor del expresidente colombiano Álvaro Uribe y lo señala de estimular el paramilitarismo en su país, y ahora busca que su partido, Centro Democrático, se involucre en el proceso de paz, ¿por qué cree que es buena idea? ¿hay posibilidades de éxito?

   R: Yo creo que hay dos caminos para construir la paz en Colombia. Uno que es difícil, que es un camino que seguramente nos va a traer muchos costos y que va a implicar que el proceso avance en medio de dificultades. Es el camino de la polarización política en el que, de manera terca, algunos se obstinen en seguir atacando la paz y el proceso de paz.

   También hay una vía que puede ser una vía constructiva para el país, para la sociedad colombiana, y es que los opositores al proceso entiendan que la paz se ha convertido, o por lo menos la paz con las FARC se ha convertido, en un hecho irreversible de manera internacional, que tiene un amplio consenso en la sociedad colombiana y que en consecuencia se unan a construir la paz.

   En nuestro argot popular decimos que 'el peor intento es el que no se hace', así que hay que hacer ese trabajo y ese intento para ver si es posible.

   P: En la reunión de partidos de izquierda y las FARC que se realizó el mes pasado en La Habana, se debatió sobre los mecanismos de refrendación del acuerdo de paz. ¿Cree que el plebiscito (referéndum) es un error? ¿El proceso de Asamblea Constituyente que proponen es una alternativa al referéndum?

   R: Yo creo que hay que buscar un mecanismo o un conjunto de mecanismos que permitan una refrendación que le den seguridad jurídica y política a los acuerdos de paz. Creo que estamos en un punto en el que se vislumbra que esta refrendación va a ser por estas vías, pero además creo que va a ser necesario y, este es un tema diferente a la refrendación de los acuerdos, una profunda reforma constitucional sobre determinados temas.

   (La reforma constitucional) es uno de los temas que requiere Colombia para ser una nación verdaderamente democrática. El problema de la justicia, del poder judicial, de la corrupción, de la ampliación de las libertades democráticas. Todos esos son temas que necesitarían ser tratados en una Asamblea constituyente.

   P: ¿Ve (la Asamblea Constituyente) como un mecanismo alternativo o complementario?

   R: Yo creo que debe ser un mecanismo que se integre ya no sólo como un mecanismo de refrendación, sino como parte de los cambios que requiere la paz en Colombia.

   P: Ha sido muy criticado por algunos sectores e incluso organizaciones como Human Rights Watch (HRW) el acuerdo alcanzado por el Gobierno y las FARC sobre las víctimas del conflicto porque creen que habrá impunidad para los miembros de la guerrilla que han cometido crímenes de lesa humanidad, ¿qué opina al respecto?

   R: Lo primero que tengo que decir es que no son muchas organizaciones, sino HRW. Otras organizaciones como Amnistía Internacional han saludado el acuerdo*. El conjunto de organizaciones de DDHH y de víctimas en Colombia han sido unánimes en resaltar el valor de este acuerdo para Colombia y para el mundo.

   Creo que son voces más bien aisladas y solitarias. Ningún proceso de paz que se ha hecho en la historia contemporánea ha llegado a un acuerdo tan complejo, tan lleno de posibilidades para las víctimas. Quiero resaltar que dentro de ese acuerdo el sistema de justicia que se crea prevé penas de cárcel para quienes no contribuyan con la verdad y la reparación para las víctimas. A mi modo de ver no es cierto que en el acuerdo de La Habana se vayan a producir situaciones de impunidad en el futuro.

P: ¿Cree que miembros del Ejército, paramilitares y guerrilleros serán juzgados con la misma vara de medir por sus crímenes?

   R: Sí, ese uno de los aspectos más interesantes del acuerdo. No excluye a ninguno de los perpetradores de crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra que, como se sabe, tienen en sus responsables a agentes del estado, a paramilitares y a las guerrillas.

   P: El embajador de Colombia en España, Alberto Furmanski, nos confirmó que el Gobierno directamente asignará escaños a las FARC tras la firma del acuerdo de paz, ¿cree que es justo?

   R: Ese es uno de los aspectos que se están discutiendo de La Habana, la forma en la que las FARC van a participar en política.

   P: ¿Usted está de acuerdo con las participación de los guerrilleros en la política?

   R: Yo creo que es natural que los guerrilleros entren a la política inmediatamente después de dejar las armas, como ha sucedido en todos los acuerdos de paz del mundo.

   P: ¿Aunque sea asignándoles escaños directamente?

   R: La forma que tomará esto hay que dejar que se decida en La Habana. Con respecto a las conversaciones de paz soy poco amigo de las especulaciones.

   Quien representa al Gobierno en la mesa de La Habana es un equipo que esta bajo la directa orientación y dirección del presidente. Los pronunciamientos de todo lo que pasa en el diálogo los hacen la guerrilla y el Gobierno a través de los comunicados.

P: ¿Por qué el Ejército de Liberación Nacional (ELN) no entra en el proceso de paz?

   R: Con el ELN ha habido una fase de tres años de acercamientos y exploración. Lo que hemos conocido por las declaraciones del Gobierno y la guerrilla es una agenda que ya esta lista y esperamos que en cualquier momento se pueda instalar una mesa y una fase pública de conversaciones con esta guerrilla. Confío que este es un asunto que se dará muy pronto.

P: ¿Cree que este año será el año de la paz para Colombia? ¿Los acuerdos se firmarán este 23 de marzo, tal y como han planeado el Gobierno y las FARC?

   R: Confío plenamente en que este año vamos a tener avances muy importantes en el proceso de paz en Colombia y confío en que se van a dar pronto. Ojalá el 23 de marzo recibamos una buena noticia, pero si hay que esperar unas semanas o unas meses bien vale hacerlo por la paz.


*La entrevista se realizó con anterioridad al pasado 12 de febrero, cuando Amnistía Internacional indicó que el acuerdo de paz podría atentar "contra el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación" e hiciera llegar estas críticas al Consejo de Derechos Humanos de la ONU.