Actualizado 29/08/2017 13:23 CET

Morales se atrinchera por la presión de expulsar al jefe de CICIG

JIMMY MORALES
REUTERS

   CIUDAD DE GUATEMALA, 28 ago (Reuters/Notimérica).-

   El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, analizaba el lunes sus opciones para expulsar del país al jefe de la misión anticorrupción de la ONU pese a la negativa de la Corte de Constitucionalidad, la creciente presión internacional y las persistentes manifestaciones populares.

   Cientos de guatemaltecos marcharon en varios puntos del país en rechazo a la decisión de Morales de declarar al jefe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG), Iván Velásquez, persona non grata y ordenar su salida luego de que la Fiscalía y la CICIG solicitaran un antejuicio en contra del mandatario por presunto financiamiento electoral ilegal.

   "Jimmy Morales, ¡a los tribunales!", gritaron al unísono cientos de estudiantes que marcharon hasta el palacio presidencial, en el centro de la capital guatemalteca.

   Aunque la orden de expulsión de Velásquez fue suspendida temporalmente por la Corte de Constitucionalidad de Guatemala por tres votos contra dos, el presidente aseguró que se trata de una potestad ejecutiva y no judicial.

   "La resolución está en un proceso de análisis jurídico respetando el estado de derecho, las leyes y la independencia de poderes", dijo el portavoz del Gobierno, Heinz Heimann, en una rueda de prensa en la que descartó "totalmente" los rumores sobre declarar un estado de sitio por las manifestaciones.

   No está claro si Morales desafiará el fallo de la corte, el máximo tribunal del país, lo que según expertos constitucionales consultados por Reuters podría ponerlo en desacato y se arriesgaría a perder el puesto.

   Mientras, la presión internacional crece para que rectifique. Estados Unidos, la Unión Europea, Naciones Unidas (ONU) y otros organismos internacionales y organizaciones de Derechos Humanos han rechazado los ataques contra la CICIG.

   La Unión Europea advirtió el lunes en un comunicado que la expulsión del comisionado "pone en riesgo el trabajo de la CICIG para fortalecer el imperio de la ley".

   Por su parte, la embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, se mostró "extremadamente preocupada" por la situación y reiteró el pleno apoyo de Washington a Velásquez.

   Morales justificó el domingo su polémica decisión asegurando que el exmagistrado colombiano, quien también está investigando a la familia presidencial por fraude, se ha excedido en sus funciones como comisionado y lo acusó de politizar la justicia.

   "La bancada ha decidido apoyar el presidente de manera irrestricta. Estamos y sabemos que él está en su derecho constitucional", dijo Javier Hernández, jefe del partido oficialista FCN-Nación a periodistas.

   La fiscal general, Thelma Aldana, dijo a periodistas que consideraría "prudente" realizar una reunión con Morales para analizar la situación y reiteró su amenaza de renunciar si expulsan al comisionado. Ministros y viceministros han salido del Gobierno como protesta por el cambio de discurso de Morales.

   El exhumorista de 48 años asumió la presidencia en 2016 tras una campaña centrada en un mensaje anticorrupción y de apoyo a la CICIG, que fue clave en la caída de su predecesor Otto Pérez Molina por un multimillonario caso de fraude.