Publicado 30/04/2021 09:34CET

Kenia.- Kenia comunica a ACNUR que cerrará en junio de 2022 los campamentos de refugiados de Dadaab y Kakuma

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Archivo - - DPA / ANNA KERBER - Archivo

Las instalaciones, abiertas entre 1991 y 1992, acogen a más de 430.000 personas

MADRID, 30 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Kenia ha trasladado al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que cerrará en junio de 2022 los campamentos de refugiados de Dadaab y Kakuma, que acogen a más de 430.000 personas, según han indicado ambas partes a través de un comunicado conjunto.

El anuncio ha sido realizado tras una reunión entre el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, y el Alto Comisionado para los Refugiados, Filippo Grandi, a raíz del plazo de catorce días dado en marzo por las autoridades del país africano para el cierre de los campamentos, paralizado por los tribunales kenianos.

"Somos serios respecto a completar el programa de repatriación que se inició en 2016, respetando nuestras obligaciones internacionales y nuestra responsabilidad nacional", ha indicado el ministro del Interior de Kenia, Fred Matiangi.

"Reiteramos nuestra posición previa de cerrar los campamentos de Dadaab y Kakuma el 30 de junio de 2022", ha recalcado. La 'hoja de ruta' presentada incluye un retorno voluntario de los refugiados, con seguridad y dignidad, y su traslado a terceros países a través de varios acuerdos.

Matiangi ha reseñado que "los países de países de África oriental tendrán la opción de que se les emita un permiso de trabajo de forma gratuita para que puedan integrarse en las comunidades kenianas o volver a su país de origen".

Asimismo, la ministra de Exteriores keniana, Raychelle Omamo, ha hecho hincapié en que "el cierre de los campamentos debe ser visto como una aspiración". "No estamos expulsando a la gente, pero un campamento no es algo permanente. Es un limbo", ha argüido.

"Nadie debe vivir en un lugar de incertidumbre e indignidad generación tras generación", ha apuntado. "Ahora estamos trabajando en cómo lograr esto a través de una cooperación que vaya en línea con el Pacto Gloabl sobre Refugiados (GCR)", ha destacado Omamo.

Nairobi y ACNUR han destacado que los campamentos "no son una solución a largo plazo al desplazamiento forzoso" y han mostrado su compromiso a la hora de "trabajar juntos para encontrar soluciones alternativas que vayan en línea con los principios de responsabilidad y los objetivos del GCR.

"Creo que el Gobierno y el pueblo de Kenia seguirán mostrando su generosa hospitalidad hacia los refugiados, como han hecho durante casi tres décadas, mientras mantenemos discusiones sobre una estrategia para encontrar las soluciones más duraderas, apropiadas y fundamentadas en los derechos para los refugiados y solicitantes de asilo que viven en los campamentos de Dadaab y Kakuma", ha manifestado Grandi.

En esta línea, ha aplaudido el "continado compromiso" de Kenia con el GCR. "Tengo tranquilidad por las garantías del Gobierno de que seguirán dando protección y servicios a los solicitantes de asilo y refugiados en Kenia mientras se buscan soluciones", ha explicado.

El Gobierno de Kenia y ACNUR han asegurado además que "la verificación digital de los kenianos registrados como refugiados arrancará en su debido momento" para lograr su retirada de las bases de datos sobre refugiados.

Por último, han destacado que "Kenia ha soportado la carga de acoger a refugiados desde hace casi tres décadas", en las que los campamentos "han saturado su capacidad para acoger población", al tiempo que han recordado que el Gobierno ha expresado además "graves preocupaciones" por motivos de seguridad.

El Ejecutivo de Kenia ha pedido en varias ocasiones el cierre de Dadaab argumentando que en el mismo había infiltrados miembros del grupo yihadista Al Shabaab, que opera principalmente en Somalia y mantiene lazos con Al Qaeda, si bien el Tribunal Supremo impidió en 2017 su cierre.

Así, el tribunal indicó que el Ministerio del Interior se había extralimitado en sus funciones al ordenar la clausura del campamento --que llegó a albergar a más de 580.000 refugiados en 2011-- y declaró inconstitucional la repatriación a Somalia de los refugiados. Dadaab fue abierto en 1991, mientras que un año después fue abierto Kakuma.

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