Publicado 15/10/2021 18:01CET

Kenia.- Una turba mata a golpes a un asesino confeso de niños en el oeste de Kenia

Archivo - Un oficial de la Policía de Kenia (imagen de archivo).
Archivo - Un oficial de la Policía de Kenia (imagen de archivo). - ANDREW RENNEISEN - Archivo

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Policía del condado de Bungoma, en el oeste de Kenia, ha informado este viernes de que una turba enajenada ha linchado a Masten Milimu Wanjala, un homicida confeso que tiene en su haber diez niños asesinados.

"Ha sido estrangulado por los vecinos que se enteraron de que estaba en la casa de sus padres", en Mukhweya, un pequeño pueblo de la zona, ha informado el periódico keniano 'The Standard', citando a un testigo.

Wanjala se había refugiado en casa de sus padres después de haber logrado huir de una comisaría en Nairobi en la que debía pasar la noche antes de comparecer el miércoles ante un tribunal de Nairobi.

Según la Policía, Wanjala llegó al pueblo de sus padres el jueves por la noche, "pero los vecinos le vieron" y ante "el peligro", decidió moverse hasta una casa cercana. "Han sido los aldeanos que, curiosos, primero le identificaron y procedieron a matarle incluso antes de que los agentes pudieran ser informados".

Sin embargo, cuenta el jefe de la Policía de Bungoma, el comandante Musyoki Mutu, los vecinos se percataron de su presencia y lo sacaron de la casa en la que se había escondido. No solo le lincharon hasta matarlo, sino que además "el cuerpo todavía continúa en la escena del crimen", ha dicho.

"No estamos seguros de cómo se las arregló para viajar desde Nairobi", ha reconocido Mutu. La distancia más corta entre Mukhweya y Kenia es de unos 400 kilómetros.

Wanjala, de 20 años, escapó el martes de una comisaría de Policía en la capital de Kenia, en circunstancias poco claras, aunque las autoridades han detenido ya a un agente que podría haberle ayudado en su fuga.

Asesino confeso, fue detenido en julio de 2021 en Kajiado, en el suroeste de Kenia. Tras su arresto, Wanjala reconoció ante la Policía de ser responsable de al menos diez asesinatos en varios puntos del país, todos ellos de menores de edad, entre 209 y 2021.

De acuerdo con su versión, en algunos casos se habría hecho pasar por entrenador de fútbol para conseguir tener acceso a los pequeños, quienes habrían sido drogados. Wanjala reconoció que llegó incluso a beber la sangre de alguno de ellos.