Publicado 08/05/2015 13:19:39 +02:00CET

El 'kirchnerismo' emprende una ofensiva por la Corte Suprema argentina

Cristina Fernández de Kirchner
HANDOUT . / REUTERS

BUENOS AIRES, 8 May. (Notimérica) -

Numerosos miembros del 'kirchnerismo' han criticado a uno de los jueces de la Corte Suprema, Carlos Fayt, de 97 años, al sembrar dudas sobre sus capacidades para seguir desempeñando sus funciones y desde la oposición denuncian una presión autoritaria con el fin de imponer un miembro 'kirchnerista'.

La Corte Suprema se le ha mostrado esquiva al Gobierno en los últimos tiempos y, desde hace varias semanas, han intentado varios movimientos en la Corte, a raíz de lo cual varios opositores creen que busca controlarla.

La primera idea del Gobierno fue cubrir la vacante que desde el pasado 1 de enero hay en la Corte con un miembro afín al 'kirchnerismo' y ese hombre era Roberto Carlés, el joven abogado de 33 años.

Sin embargo, la oposición se negó a darle al Frente para la Victoria (FpV) los dos tercios necesarios en el Senado para aprobar el pliego y en el Gobierno prefirieron no llevarlo finalmente a votación para no cosechar una derrota mediática.

Tras el fracaso de este plan, ha empezado a sonar en distintos medios la posibilidad de aumentar el número de miembros de la Corte, aunque desde el Gobierno lo han negado. Si llegara a ocurrir, podrían permitir que la oposición nombre algún miembro, pero se reservarían el derecho de nombrar a la mayoría.

CRÍTICAS CONTRA CARLOS FAYT.

Con estos dos planes por el momento en la nevera, el 'kirchnerismo' ha vuelto a hacer algo que ya hizo con anterioridad: criticar al veterano miembro de la Corte, Carlos Fayt, de 97 años, y poner en duda su capacidad para cumplir con sus funciones públicas.

El pretexto esta vez fue la supuesta ausencia de Fayt a la votación en la cual la Corte había reelegido a Ricardo Lorenzetti como presidente de la misma, a pesar de que el acta tiene la firma de Fayt.

"El sufragio del doctor Carlos Fayt no se habría hecho en la Sala de Acuerdos de la Corte, sino que el secretario Letrado de Fayt, Cristian Sergio Abritta, la habría llevado al domicilio de Fayt", acusó el jefe de Gabinete del Gobierno, Aníbal Fernández.

Es más, Fernández hizo extensiva la crítica a los cuatro miembros de la Corte: "Ahora entran todos los jueces en la falsedad ideológica, porque ninguno dijo 'corrijan esto, él no estaba'".

La información fue difundida por el periodista Horacio Verbitsky, de afinidad 'kirchnerista', quien además dudó sobre la salud mental de Fayt: "No sabe en qué día vive, no reconoce a sus colaboradores", dijo.

Desde ese momento, se abrió la veda: jueces de Justicia Legítima (asociación 'kirchnerista'), diputados del Frente para la Victoria, funcionarios de gobiernos provinciales 'kirchneristas' e incluso el propio Carlés han arremetido contra Fayt y han llegado a solicitar un estudio psicológico.

Por su parte, voces de la oposición han criticado la actitud del Gobierno por considerarla una maniobra para controlar la Corte Suprema: "Repudiamos los aprietes antidemocráticos del 'kirchnerismo', que quieren mantener la impunidad que los rodea a cualquier precio", dijo la diputada opositora Patricia Bullrich.

"La verdad es que este ataque inverosímil, cruel, es un acto de tortura, porque la tortura puede ser física o moral", dijo la diputada opositora Elisa Carrió, quien denunció que el 'kirchnerismo' quiere "una Corte adicta, que podría garantizar la impunidad final de procesos iniciados contra la presidenta".

Sin embargo, desde el entorno de Fayt han llegado declaraciones diciendo que el juez se encuentra bien y piensa seguir en su cargo al menos hasta diciembre, que es cuando se produce un cambio de Gobierno.

"Está lúcido y está ejerciendo sus funciones. Y merece todo el respeto de un ministro que ha sido un paradigma de decencia", dijo la hija de Fayt en Radio Vorterix.

También su abogado dijo haber hablado telefónicamente con él: "Me dijo que hay una campaña en su contra, pero que va a aguantar los embates y resistir en el cargo", dijo el abogado.

A pesar de ello, el veterano juez no se ha pronunciado personalmente ni se ha mostrado en público.