Publicado 08/11/2026 13:03

Lazzarini lamenta la "indiferencia" ante el agravamiento de la crisis humanitaria por las inundaciones en Gaza

El Gobierno palestino alerta de un mayor riesgo de brotes de enfermedades por el deterioro de las condiciones ambientales

November 8, 2026, Deir Al-Balah, Gaza, Palestinian Territory: Displaced Palestinians inspect their tents flooded by rainwater in Deir el-Balah, central Gaza Strip, on November 8, 2026, following heavy rainfall and strong winds brought by the first storm s
November 8, 2026, Deir Al-Balah, Gaza, Palestinian Territory: Displaced Palestinians inspect their tents flooded by rainwater in Deir el-Balah, central Gaza Strip, on November 8, 2026, following heavy rainfall and strong winds brought by the first storm s - Ahmed Ibrahim / Zuma Press / Europa Press

MADRID, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -

El comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha denunciado que el sufrimiento de la población palestina en la Franja de Gaza sigue agravándose en medio de la indiferencia internacional, especialmente tras las inundaciones que han anegado cientos de miles de tiendas de campaña de familias desplazadas en distintos campamentos del territorio gazatí.

"El sufrimiento cruel actual infligido al pueblo de Gaza está trayendo más miseria en medio de la indiferencia, con el objetivo de quebrar lo que queda de la dignidad humana", ha lamentado Lazzarini, que ha difundido el testimonio de un periodista que ha documentado las consecuencias de las inundaciones en los campamentos de desplazados situados junto a la costa.

El reportero ha relatado cómo varios hombres rompieron a llorar al comprobar que no podían proteger a sus hijos del agua y del frío, después de que las inundaciones anegaran el suelo de sus tiendas y empaparan los colchones, sin dejarles ningún espacio seco donde descansar. También ha descrito la situación de niños menores de cinco años sin ropa adecuada, calefacción ni refugios capaces de protegerlos de la lluvia y el viento.

"¿Qué más tiene que pasar para que este mundo actúe? ¿Cuánto sufrimiento más deben soportar las personas antes de que alguien recuerde que son seres humanos?", ha cuestionado el periodista en su testimonio.

CUARTO INVIERNO DE EXTREMA PRECARIEDAD

Lazzarini ha recordado asimismo que la Franja de Gaza afronta su cuarto invierno en condiciones de extrema precariedad y ha incidido en que --un año después del alto el fuego-- la población del enclave vive todavía entre escombros, tiendas inundadas, aguas residuales desbordadas, y sin avances suficientes para la rehabilitación de infraestructuras. Esta situación le ha llevado a reclamar nuevamente que se permita la entrada de un flujo "ininterrumpido y sin obstáculos" de ayuda humanitaria básica.

En paralelo, el ministro de Salud palestino, Majed Abu Ramadan, ha advertido de que las inundaciones y el deterioro de las condiciones ambientales están elevando el riesgo de brotes de enfermedades entre los cientos de miles de desplazaos.

Así, en un llamamiento urgente a la comunidad internacional, Naciones Unidas y las organizaciones sanitarias y humanitarias, ha reclamado una intervención inmediata para proteger sus vidas.

El ministro ha alertado especialmente de peligro de infecciones respiratorias, como la gripe o la neumonía, debido a las exposición prolongada al frio y a la humedad, la falta de ventilación y el hacinamiento, destacando la especial vulnerabilidad de niños, bebes, mayores y personas enfermas.

Además, la acumulación de residuos, la contaminación por las aguas residuales y la falta de saneamiento y control de plagas favorece la proliferación de roedores e insectos y elevan el riesgo de contaminación del agua y los alimentos. A ello se suman la escasez de agua potable y productos de higiene, la desnutrición y las dificultades para acceder a asistencia médica.

Así las cosas, Abu Ramadan ha advertido de que el sistema sanitario gazatí --gravemente debilitado por los daños en las instalaciones médicas y la falta de medicamentos, material sanitario, combustible y personal-- tiene una capacidad muy limitada para afrontar nuevas emergencias, en un contexto en el que los continuos desplazamientos y la interrupción de tratamientos agravan también la situación de quienes padecen enfermedades crónicas o necesitan atención especializada.

Ante la previsión de nuevas tormentas y temperaturas más bajas, el ministro ha reclamado refugios seguros, tiendas resistentes al agua y al viento, materiales aislantes, calefacción, mantas y ropa de invierno, además de agua potable, artículos de higiene, retirada de residuos, control de plagas y reparación de las redes de alcantarillado y drenaje.

"Lo que está ocurriendo en Gaza no es una crisis pasajera de invierno, sino una amenaza creciente para la salud pública y la vida de las personas", ha sentenciado, antes de insistir en la necesidad de una respuesta internacional inmediata para evitar más muertes y posibles epidemias.

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