Publicado 17/03/2021 10:57CET

Líbano.- Largas colas en gasolineras de Líbano ante la crisis económica y el anuncio de retirada de subsidios

Un manifestante prepara una barricada en Líbano durante las protestas contra el Gobierno por la crisis económica
Un manifestante prepara una barricada en Líbano durante las protestas contra el Gobierno por la crisis económica - Haitham Moussawi/APA Images via / DPA

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

Las gasolineras de Líbano han sido escenario este miércoles de largas colas en medio de los intentos de la población de garantizarse suficiente combustible ante el aumento de los precios y el anuncio del Gobierno sobre una futura retirada de subsidios, en medio de la grave crisis económica que atraviesa el país.

Según las informaciones recogidas por el portal libanés de noticias Naharnet, las colas, que han llegado a bloquear el tráfico en varias zonas, tienen lugar en medio de la ausencia de combustible en algunas gasolineras, lo que ha incrementado la demanda.

Asimismo, tienen lugar un día después de que el ministro de Finanzas en funciones, Ghazi Uazni, confirmara en que las autoridades van a reducir los subsidios a los alimentos y al combustible debido a la bajada de las reservas internacionales.

Uazni resaltó una entrevista a la agencia Bloomberg que el Gobierno planea incrementar de forma gradual los precios en las gasolineras durante los próximos meses, reduciendo los subsidios al combustible del 90 por ciento al 85 por ciento.

"Líbano no puede seguir más con el mismo ritmo de subsidios", dijo, antes de resaltar que "cuestan 500 millones de dólares (cerca de 420 millones de euros) al mes y 6.000 millones de dólares (unos 5.040 millones de euros) al año". "Por eso el Gobierno ha tomado la decisión de racionalizarlos y reducirlos en algunos casos", manifestó.

Sin embargo, subrayó que los subsidios al trigo, las medicinas y el combustible para la generación de electricidad no se verán afectados, en medio de los constantes cortes de luz en el país, que llegan a alcanzar las doce horas diarias en algunas ciudades.

La crisis económica se ha visto ahondada por la caída de la libra libanesa, que cotiza a cerca de 15.000 por cada dólar en el mercado negro, lo que ha provocado una oleada de protestas durante las últimas semanas. Los manifestantes bloquearon nuevamente el martes varias calles en la capital, Beirut, y otras ciudades.

Líbano, que afronta su peor crisis económica desde la guerra civil (1975-1990), se halla con un Gobierno en funciones desde agosto a raíz de la dimisión de Hasán Diab días después de las explosiones del 4 de agosto en el puerto de Beirut, que dejaron más de 200 muertos y 7.000 heridos.

Pese a la gravedad de la situación, las conversaciones sobre la formación del nuevo Gobierno permanecen bloqueadas, en medio de las tensiones entre el presidente, Michel Aoun, y el primer ministro encargado, Saad Hariri, lo que ha llevado a Diab a amenazar con poner fin a sus funciones si así ayuda a facilitar un acuerdo.