Líbano.- Miles de libaneses forman una cadena humana en el undécimo día de protestas contra el Gobierno

Publicado 27/10/2019 16:30:36CET

BEIRUT, 27 Oct. (DPA/EP) -

Miles de manifestantes libaneses han formado este domingo una cadena humana como gesto de unidad nacional contra el Gobierno, hastiados de la austeridad y de las condiciones de vida, en el undécimo día de protestas por todo el país.

La cadena se ha extendido a lo largo del norte y sur de la costa del país a partir de la capital Beirut. Sus participantes han coreado el himno nacional al grito de "Solo queremos nuestros derechos".

El país ha sido sacudido por las protestas callejeras contra la élite política y la corrupción desde el 17 de octubre en medio de una recesión económica cada vez más profunda.

El domingo, los manifestantes continuaron bloqueando las carreteras clave de la nación, negándose a moverse y pidiendo la renuncia del gobierno. Mientras, bancos, escuelas y las principales empresas han anunciado que permanecerán cerrados hasta nuevo aviso.

Los organizadores esperan que la cadena humana alcance los 171 kilómetros de longitud y el ambiente que reina es de calma. "Ahora estamos unidos, sin importar cuál sea nuestra religión o clase social", dijo Hala, un participante en la cadena humana en Beirut, capital de un país que alberga 18 sectas religiosas.

Las manifestaciones exigen la disolución inmediata del actual Gobierno libanés, cuya decisión a mediados de mes de gravar la aplicación de mensajería WhatsApp terminó por agotar la paciencia de una población incapaz de llegar a fin de mes y asustada por la incapacidad de las autoridades para atajar los incendios que han asolado el país este mes y dinamitado la frágil economía agrícola.

Aunque la asistencia está comenzando a decaer desde el apogeo del 20 de octubre, la tensión ha aumentado en los últimos dos días, después de que los asistentes denunciaran la presencia de simpatizantes del poderoso partido-milicia chií Hezbolá entre el gentío para forzar enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y dispersar a los manifestantes.

El líder de Hezbolá, Hasán Nasralá, compareció este pasado viernes para asegurar que su movimiento no está implicado en modo alguno, aunque declaró una vez más su respaldo al actual Gobierno libanés, el mal menor frente a lo que podría ser un "vacío de poder que colapsaría el país" si acabara dimitiendo.

Sin embargo, tanto partidarios de Hezbolá como del Movimiento Patriótico Libre del presidente del país, Michel Aoun, han protagonizado contramanifestaciones por todo el país, en particular en sus bastiones del centro de Beirut y del sur de Líbano.