Publicado 10/09/2021 16:49CET

Líbano.- MSF reclama "premura" a las autoridades de Líbano para paliar la crisis sanitaria

Archivo - Atención de MSF a pacientes en Hermel, en el valle de la Bekaa
Archivo - Atención de MSF a pacientes en Hermel, en el valle de la Bekaa - MSF/KARINE PIERRE - Archivo

"Estamos para ayudar, pero no podemos ni debemos sustituir al sistema de todo un país", advierte la ONG

MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -

La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) ha advertido de que Líbano "se enfrenta a una de las peores crisis económicas del mundo" y ha reclamado "premura" a las autoridades para paliar las necesidades de un sistema sanitario que "se desintegra", asfixiado por la escasez de productos básicos como medicinas o combustible.

El coordinador de MSF en Líbano, Joao Martins, expone en una tribuna publicada por Europa Press la preocupación de la organización por las dificultades para prestar servicios médicos esenciales, fruto de una crisis política que está provocando una destrucción equiparable a la de una guerra o un desastre natural.

"Muchas personas podrían morir por causas que en circunstancias normales serían totalmente evitables y por enfermedades o complicaciones médicas que, en su mayor parte, son fácilmente tratables. Morirán por el mero hecho de que los hospitales no disponen de electricidad, ni de los suministros adecuados, ni del personal necesario", lamenta.

Para MSF, el vacío político que ha habido hasta ahora, y que está llamado a solventar un nuevo gabinete encabezado por Nayib Mikati, es el origen de la crisis sanitaria y además ha contribuido a "bloquear" su solución. Por este motivo, y dado que "la situación es cada vez más complicada", Martins cree que las autoridades deben atajar cuanto antes la emergencia.

Los hospitales "sufren a diario cortes de energía que duran horas" y MSF "no es inmune". Un centro de Bar Elias, en el valle de la Bekaa, se quedó más de 44 horas sin suministro eléctrico durante un periodo de tres días, lo que obligó a reducir las intervenciones quirúrgicas y racionar el uso de combustible.

También se ha agravado la escasez de medicamentos que afecta tanto a distribuidores como a farmacias. "El país no cuenta con reservas ni con la capacidad necesaria para producir la mayoría de estos medicamentos a nivel local", apunta el responsable de MSF, por lo que los pacientes pueden empeorar.

"Para nosotros es muy duro ver cómo se deteriora de nuevo la salud de personas cuya condición médica se encontraba estable, por el mero hecho de no disponer de los medicamentos que necesitan", afirma, al avisar de unas carencias que se extienden tanto a los centros de MSF como a los del sistema público libanés, al que recurren cada vez más personas que no pueden costearse una clínica privada.

"NO PODEMOS AYUDAR A TODO EL MUNDO"

"Saber que estamos proporcionando ayuda a quienes tienen menos medios supone un cierto alivio, pero esta situación nos hace también ser dolorosamente conscientes de que las necesidades son enormes y de que no podemos ayudar a todo el mundo", agrega Martins en su artículo.

MSF se muestra dispuesta a seguir cumpliendo su compromiso --"en la medida de nuestras posibilidades", apunta el responsable--, pero señala que las organizaciones están ya "desbordadas". En este sentido, esgrime que "la situación es grave" y las autoridades "deberán tomar urgentemente las medidas necesarias para garantizar el acceso de la población a los servicios médicos esenciales".

Martins emplaza a las autoridades a "buscar soluciones para que los medicamentos, los suministros y el combustible lleguen a los lugares donde resultan más necesarios". "Las organizaciones humanitarias estamos aquí para ayudar, pero no podemos ni debemos sustituir al sistema sanitario de todo un país", apostilla.

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