Publicado 02/12/2020 20:55CET

Líbano.- La ONU, la UE y el Banco Mundial lanzan un plan para "ayudar" a Beirut a "avanzar" tras la explosión de agosto

04 September 2020, Lebanon, Beirut: People fly paper lanterns during a memorial demonstration to mark one month since the explosion. Photo: Marwan Naamani/dpa
04 September 2020, Lebanon, Beirut: People fly paper lanterns during a memorial demonstration to mark one month since the explosion. Photo: Marwan Naamani/dpa - Marwan Naamani/dpa - Archivo

MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial han presentado este miércoles un plan para "ayudar" al pueblo libanés a "avanzar", después de la explosión que sacudió Beirut en agosto y tras meses de estancamiento político en el país asiático.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha presentado la iniciativa durante la Conferencia Internacional en Apoyo a la Población Libanesa, un foro convocado por el organismo y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que ha contado con la intervención de dirigentes de 32 países y 17 organizaciones internacionales.

El plan, denominado 'Marco de Reforma, Recuperación y Reconstrucción', tiene la vocación de ofrecer apoyo a la población libanesa para "pasar de la fase de emergencia y encaminarse hacia la recuperación y la reconstrucción a más largo plazo", en palabras de Guterres.

El marco evalúa los niveles de apoyo a Líbano frente a las necesidades continuas de la población, con el foco puesto en los más vulnerables. "Podemos abordar las necesidades de recuperación y reconstrucción de Beirut, particularmente del puerto, así como las áreas y comunidades afectadas", ha señalado.

"Con un enfoque de planificación urbana sostenible y una rápida acción de recuperación socioeconómica, podemos comenzar a revitalizar Beirut como el corazón palpitante de Líbano", ha aseverado el secretario general de Naciones Unidas.

El 4 de agosto se registró una explosión en el puerto de Beirut que dejó más de 200 muertos y más de 6.000 heridos. La deflagración destruyó gran parte del puerto y zonas residenciales de las inmediaciones, por lo que 300.000 personas, 100.000 de ellos niños, se quedaron sin hogar.

La explosión desencadenó una nueva oleada de protestas contra las autoridades que derivó en la dimisión del primer ministro, Hasán Diab, que se encuentra en funciones a la espera de la formación del nuevo Ejecutivo.

Además, tuvo lugar en un momento en el que Líbano atraviesa una grave crisis económica --la peor desde la guerra civil (1975-1990)-- y se teme que la destrucción ocasionada por las mismas impacten directamente en la importación de alimentos y otros productos básicos.

En este sentido, el plan incluye reformas orientadas a abordar las causas profundas de la crisis, para lo que Guterres ha solicitado el "compromiso continuo de las partes interesadas no gubernamentales". "Es clave", ha considerado, asegurando que "las voces de la gente deben ser escuchadas".

Además, ha pedido a la clase política de Líbano "que deje de lado los intereses políticos partidistas y forme un gobierno que proteja adecuadamente y responda a las necesidades de la gente".

Por último, ha prometido el apoyo continuo de la ONU a Líbano "hacia una recuperación sostenible y a largo plazo" y ha reiterado su agradecimiento a los socios del país asiático, incluidos líderes mundiales, organizaciones humanitarias internacionales e instituciones financieras multilaterales y regionales clave "por su asociación en esta empresa".

La conferencia tenía el objetivo de hacer "balance" de la distribución de la ayuda proporcionada por la comunidad internacional en la conferencia internacional de ayuda celebrada el 9 de agosto, donde se recaudaron cerca de 300 millones de dólares (casi 252 millones de euros). Además, se buscaba calibrar las "nuevas necesidades" a las que se enfrenta Líbano y trabajar para responder a las mismas.