Publicado 15/03/2021 10:28CET

Líbano.- El patriarca maronita pide el fin del bloqueo de carreteras en las protestas por la crisis económica en Líbano

Bloqueo de una carretera en la capital de Líbano, Beirut, durante las protestas contra la crisis económica
Bloqueo de una carretera en la capital de Líbano, Beirut, durante las protestas contra la crisis económica - Marwan Naamani/dpa

MADRID, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El patriarca de la Iglesia Maronita, Bechara Rai, ha pedido a los manifestantes antigubernamentales que "eviten bloquear las carreteras", en el marco de las recientes movilizaciones contra la profunda crisis económica y política en la que se encuentra sumido Líbano.

Rai ha resaltado que los manifestantes deben "respetar el derecho al movimiento" y ha pedido que, en lugar de erigir barricadas en las carreteras, acudan a plazas para "expresar sus demandas legítimas, en línea con las normas legales", según ha informado el portal libanés de noticias Naharnet.

Así, ha argumentado que esto evitará "cualquier enfrentamiento con el Ejército y las fuerzas de seguridad", al tiempo que ha dicho que entiende "las quejas de la institución militar" por la situación de los soldados y ha recalcado que no es aceptable poner a las Fuerzas Armadas "frente a su pueblo".

"Las autoridades no tienen derecho a obviar las necesidades del Ejército o ignorar su visión o los sentimientos de oficiales y soldados", ha argumentado. "El Ejército es de toda la nación y nadie tiene derecho a convertirlo en el Ejército de la autoridad gobernante", ha puntualizado.

En este sentido, el patriarca maronita ha insistido en que "el Ejército es el de la democracia" y ha reiterado que "nadie tiene derecho a convertirlo en el Ejército de las medidas represivas".

Por su parte, el primer ministro designado de Líbano, Saad Hariri, ha criticado las "políticas absurdas" destinadas a imponer una "polarización sectaria" en el país, en una serie de mensajes conmemorando el aniversario de las movilizaciones del 14 de marzo de 2005 para exigir la retirada militar de Siria del país.

"El 14 de marzo fue un proyecto para una patria, liberación y reconciliación (...) que no puede ser erradicado por las repercusiones de los cambios regionales ni las políticas absurdas que buscan devolver a Líbano a la era de la polarización sectaria", ha argüido.

Líbano, que afronta su peor crisis económica desde la guerra civil (1975-1990), se halla con un Gobierno en funciones desde agosto a raíz de la dimisión de Hasán Diab días después de las explosiones del 4 de agosto en el puerto de Beirut, que dejaron más de 200 muertos y 7.000 heridos.

A ello se ha sumado durante los últimos días una caída de la moneda libanesa que ha provocado además retrasos en las importaciones de combustible, lo que ha incrementado los cortes eléctricos, que en algunas zonas llegan a ser de doce horas al día.

Pese a la gravedad de la situación, las conversaciones sobre la formación del nuevo Gobierno permanecen bloqueadas, en medio de las tensiones entre el presidente, Michel Aoun, y Hariri, lo que ha llevado a Diab a amenazar con poner fin a sus funciones si así ayuda a facilitar un acuerdo.