Publicado 04/05/2020 16:31:26 +02:00CET

Líbano reabre los restaurantes en la segunda fase de la desescalada por el coronavirus y ante una grave crisis económica

Coronavirus.- Líbano reabre los restaurantes en la segunda fase de la desescalad
Coronavirus.- Líbano reabre los restaurantes en la segunda fase de la desescalad - -/Dalati & Nohra/dpa

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

Los restaurantes de Líbano han reabierto este lunes sus puertas, en el marco de la segunda fase de la desescalada de las restricciones impuestas a causa de la pandemia de coronavirus y ante la grave crisis económica y financiera que sacude el país desde hace más de un año.

Los locales que reabran sus puertas tendrán que acoger como máximo al 30 por ciento de clientes que puedan por su capacidad, mientras mantienen además todas las precauciones, incluido el distanciamiento social, según ha recogido la cadena de televisión libanesa LBCI.

Esta nueva fase de la desescalada incluye la reapertura de peluquerías y barberías durante tres días a la semana y sólo siguiendo citas previas, mientras que cafeterías y polideportivos continúan cerrados, tal y como ha recogido la agencia alemana de noticias DPA.

Por otra parte, la población de la capital, Beirut, podrá pasear por el paseo marítimo, la Corniche, entre las 5.00 y las 19.00 horas (hora local), siempre y cuando porten mascarillas y respeten el distanciamiento social.

El presidente libanés, Michel Aoun, ha hecho este mismo lunes un llamamiento a la comunidad internacional para que ayude al país a salir de la crisis económica en la que se encuentra sumido, que ha derivado en graves disturbios durante la última semana.

"En Líbano tomamos la decisión de ayudarnos a nosotros mismos mientras obteníamos apoyo internacional paralelo que pueda ayudarnos a salir del túnel actual", ha sostenido, en una entrevista concedida a la agencia rusa de noticias Sputnik.

En este sentido, ha argumentado que las sucesivas crisis y las "equivocadas políticas económicas, la corrupción y la mala gestión" han provocado un colapso económico, en el que también ha tenido un impacto la crisis de refugiados sirios.

Así, ha enumerado el impacto de "la crisis de los refugiados sirios en territorio libanés y sus efectos devastadores sobre la economía, la crisis económica que el Gobierno trabaja duro para superar y la pandemia de coronavirus, que ha lastrado aún más la economía".

"Líbano necesita ayuda urgentemente, porque la capacidad del pueblo libanés para aguantar ha descendido considerablemente por el aumento del desempleo, el empeoramiento de la crisis financiero y el deterioro de la moneda nacional", ha zanjado.

PETICIÓN DE AYUDA AL FMI

El primer ministro de Líbano, Hasán Diab, y su ministro de Finanzas, Ghazi Uazni, firmaron el viernes la carta en la que solicitan oficialmente un rescate financiero al Fondo Monetario Internacional (FMI), tal y como había anticipado un día antes el propio Diab.

Es la primera ocasión en que Líbano pide ayuda financiera al FMI y se prevé que el paquete de rescate incluya unas estrictas condiciones. "Esto es un punto de inflexión en la historia de Líbano", afirmó el primer ministro tras estampar su firma en la carta de solicitud de la ayuda financiera.

Líbano solicitará más de 10.000 millones de dólares en ayuda extranjera, según el primer ministro. El país de los cedros ha estado sometido a la presión de instituciones internacionales para que ponga en marcha reformas económicas y de lucha contra la corrupción.

La misiva llegó un día después de que el Ejecutivo aprobara un plan para tratar de superar la grave crisis económica que vive el país, la peor coyuntura económica que ha atravesado desde la guerra civil (1975-1990).

Asimismo, el Parlamento libanés aprobó por unanimidad el 21 de abril el acuerdo para un préstamo de 120 millones de dólares (cerca de 110,5 millones de euros) del Banco Mundial (BM) para reforzar la economía del país ante el impacto que ha supuesto la pandemia.

El país cuenta con una de las deudas públicas más elevadas del mundo, por encima del 150 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), mientras que el déficit llegó al once por ciento en 2018.

La moneda nacional, la libra libanesa, estaba en paridad con el dólar desde 1997, pero perdió cerca del 60 por ciento de su valor en las semanas previas a la caída del Gabinete del ya ex primer ministro Saad Hariri, quien se vio forzado a dimitir en octubre debido a la grave crisis económica.