Publicado 30/10/2020 13:43CET

Libia.- El Alto Consejo de Estado y el Parlamento de Trípoli piden a Serraj que aplace su dimisión en Libia

El primer ministro del gobierno de unidad de Libia, Fayez Serraj
El primer ministro del gobierno de unidad de Libia, Fayez Serraj - Cia Pak/UN General Assembly/dpa - Archivo

MADRID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Alto Consejo de Estado y el Parlamento asentado en la capital de Libia, Trípoli, han reclamado al primer ministro del Gobierno de unidad, Fayez Serraj, que aplace su dimisión y no abandone el cargo a finales de octubre, tal y como se comprometió a hacer.

Estos organismos, alineados con el Ejecutivo de unidad, han publicado sendas cartas en las que han citado la incertidumbre política, el temor de un vacío de poder y la pandemia de coronavirus como motivos para reclamar a Serraj que permanezca en el cargo.

El presidente del Alto Consejo de Estado, Jaled al Misri, ha solicitado así a Serraj que siga como primer ministro hasta que se elija un nuevo Consejo Presidencial para evitar un vacío, según ha recogido el diario 'The Libya Observer'.

Así, ha recordado que el acuerdo político firmado en 2015 en la ciudad marroquí de Sjirat contempla que una vacante en el cargo de primer ministro acarrea la dimisión del Gobierno, por lo que ha argüido que, ante la situación que atraviesa el país, ha de esperarse a los resultados de los contactos mediados internacionalmente.

La enviada especial de Naciones Unidas para Libia, Stephanie Williams, aplaudió el 25 de octubre al inicio del Foro de Diálogo Político Libio (LPDF) el "valiente anuncio" de Serraj sobre su disponibilidad para dimitir a finales de octubre y entregar el poder a un nuevo organismo ejecutivo.

Por ello, subrayó que la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) "espera que Serraj pueda dar otro servicio al país permaneciendo en el cargo durante un tiempo hasta que el LPDF decida sobre la vía hacia adelante".

El LPDF arrancó por videoconferencia a causa de la pandemia de coronavirus, si bien está previsto que los primeros contactos cara a cara tengan lugar a partir del 9 de noviembre en la capital de Túnez, Túnez.

El proceso arrancó días después de que las partes acordaran un alto el fuego permanente y pactaran la reanudación del transporte por tierra y aire en todo el país, así como trabajar en un plan para garantizar y aumentar la producción de petróleo, tras un proceso de contactos en Suiza por parte de la Comisión Militar Conjunta (JMC, según sus siglas en inglés).

Los contactos en la JMC son parte de la conocida como 'vía de seguridad' surgida de la Conferencia de Berlín de enero de este año, junto con las vías económica y política. Este proceso de tres vías fue respaldado por la citada resolución 2510 del Consejo de Seguridad de la ONU.

Los contactos se han intensificado desde que el Gobierno de unidad, reconocido internacionalmente y respaldado militarmente por Turquía, rechazara la ofensiva lanzada en abril de 2019 por Jalifa Haftar, que cuenta con el respaldo de Egipto, Rusia y Emiratos Árabes Unidos (EAU), contra la capital, Trípoli.

Libia vive sumida en el caos desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011. El conflicto actual enfrenta al Gobierno reconocido internacionalmente, con sede en Trípoli, con el establecido en la ciudad de Tobruk, en el este, y sustentado por el general Haftar.

La duplicidad institucional en Libia se retrotrae a las elecciones parlamentarias de 2014, que dividieron las administraciones, sin que las asentadas en el este --anteriormente reconocidas por la comunidad internacional-- y el Gobierno de unidad, surgido del acuerdo de Sjirat en 2015, consiguieran pactar su unificación desde entonces.

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