Publicado 08/07/2020 21:47CET

Libia.- Guterres alerta de que la injerencia extranjera en la guerra en Libia ha llegado a "niveles sin precedentes"

Libia.- Guterres alerta de que la injerencia extranjera en la guerra en Libia ha
Libia.- Guterres alerta de que la injerencia extranjera en la guerra en Libia ha - Matthias Balk/dpa - Archivo

Recalca que "todas las oportunidades para poner fin al estancamiento político deben ser aprovechadas"

MADRID, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha alertado este miércoles de que la injerencia extranjera en la guerra en Libia ha llegado a "niveles sin precedentes" y ha resaltado que las partes han recibido armas avanzadas y mercenarios

"El tiempo no está de nuestra parte en Libia", ha manifestado Guterres, quien se ha referido a los avances del Gobierno de unidad, "con un significativo apoyo exterior", hasta los alrededores de la ciudad de Sirte, en medio de la retirada de las fuerzas encabezadas por Jalifa Haftar.

Las fuerzas leales a Trípoli consiguieron hace un mes repeler la ofensiva lanzada en abril de 2019 por Haftar --respaldado por Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y el grupo ruso Wagner-- contra la capital, Trípoli, gracias en gran medida al apoyo militar de Turquía.

Así, ha detallado que las unidades del Ejecutivo de unidad se encuentran a 25 kilómetros al oeste de la ciudad, tras dos intentos infructuosos de hacerse con el control de Sirte. "La situación en los frente ha estado en general tranquila desde el 10 de junio", ha agregado.

"Estamos muy preocupados por los alarmantes refuerzos militares en los alrededores de la ciudad y el alto nivel de injerencia extranjera directa, en violación del embargo de armas de la ONU, las resoluciones del Consejo de Seguridad y los compromisos adoptados por los estados miembros en (la conferencia de) Berlín", ha explicado.

Guterres ha resaltado que además el 5 de julio la base militar de Uatiya fue atacada por aviones de guerra "no identificados". "En este plomizo contexto, todas las oportunidades para poner fin al estancamiento político deben ser aprovechadas", ha argüido.

En este sentido, ha indicado que la Misión de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) está trabajando para intentar rebajar las tensiones, incluida "la creación de una posible zona desmilitarizada", con el objetivo de "lograr una solución negociada que salve vidas".

El secretario general de la ONU ha destacado además que "la situación política en el este de Libia ha registrado algunos movimientos que indican un renovado apoyo a una solución política al conflicto", mientras que "el Gobierno de unidad también ha abogado por celebrar elecciones como solución a la crisis".

"Estas aperturas son frágiles, dado que las posiciones de las partes siguen estando determinadas por los acontecimientos militares y el apoyo de sus apoyos externos", ha argumentado Guterres.

El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, ha afirmado este mismo miércoles que Haftar está dispuesto a firmar un alto el fuego "inmediato", al tiempo que ha pedido a Turquía que convenza de ello al Gobierno de unidad.

"El Ejército Nacional Libio (ELN), según nuestra valoración, está dispuesto a firmar un documento para un alto el fuego inmediato, pero en esta ocasión es el Gobierno de Trípoli el que no quiere hacerlo, ya que cuenta con la solución militar", ha afirmado, reconociendo que la situación es la opuesta a la de enero, cuando fue Haftar el que se negó considerando que estaba en una posición de fuerza.

CONVERSACIONES A NIVEL MILITAR

En este sentido, Guterres ha dicho que las conversaciones entre las delegaciones militares de ambas partes en formato 5+5, surgidas a raíz de la conferencia de enero en Berlín, se centran en "áreas de convergencia" para intentar lograr un alto el fuego.

Así, ha desvelado que entre los principales puntos figuran "la salida de los mercenarios extranjeros, una cooperación antiterrorista sólida entre las instituciones militares y de seguridad de todo el país, el desarme y desmovilización de grupos armados y las modalidades para un posible mecanismo de alto el fuego que refleje la nueva realidad sobre el terreno".

"Naciones Unidas seguirá trabajando con las partes para lograr un alto el fuego y reiniciar un proceso político", ha manifestado, al tiempo que ha pedido al primer ministro del Gobierno de unidad, Fayez Serraj, y a Haftar que "se comprometan firmemente para garantizar un alto el fuego efectivo y avanzar rápidamente en el proceso político".

De esta forma, ha incidido en la necesidad de lograr un acuerdo ante el deterioro de la situación sobre el terreno y ha detallado que cerca de 30.000 personas se vieron forzadas a abandonar sus viviendas a raíz de los últimos combates en Tarhuna, al sur de Trípoli, lo que sitúa el total de desplazados en el país en más de 400.000.

Guterres ha denunciado además que las fuerzas de Haftar y sus mercenarios habrían plantado explosivos y minas durante su retirada, lo que ha causado víctimas entre los civiles que pretendían regresar a sus viviendas, antes de recordar que en lo que va de año ha habido más de 20 ataques contra instalaciones y personal médico.

"Tras la toma del control de Tarhuna por parte del Gobierno de unidad se hallaron numerosas fosas comunes", ha denunciado, al tiempo que ha aplaudido la decisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de crear una misión de investigación, así como la disposición del Tribunal Penal Internacional (TPI) para hacer lo propio.

BLOQUEO DE LAS INSTALACIONES PETROLERAS

En otro orden de cosas, el secretario general de la ONU ha destacado que la UNSMIL está llevando a cabo tareas de mediación para intentar poner fin a los bloqueos en instalaciones petroleras clave del país tomadas por varios grupos armados vinculados a Haftar.

Entre las instalaciones afectadas figuran los campos de Sharara --el más grande del país-- y El Fil. La Corporación Nacional del Petróleo de Libia (NOC) denunció recientemente que en Sharara habían entrado mercenarios rusos.

"El bloqueo ha costado ya más de 6.000 millones de dólares (cerca de 5.300 millones de euros) en ingresos perdidos, ha dañado infraestructura petrolera y ha creado las condiciones para un déficit presupuestario en cifras históricas de más del 50 por ciento del PIB de Libia", ha lamentado.

Así, ha indicado que el fin del bloqueo, vigente desde enero, es fundamental para "alejar del espectro total del conflicto armado este área de importancia vital y aliviar las dificultades económicas que suponen el conflicto y la COVID-19".

Por último, ha pedido a las autoridades libias "que respalden un plan de preparación y respuesta frente al coronavirus", algo que ha descrito como "Un paso clave para garantizar una acción coherente y coordinada para combatir la pandemia".

Las autoridades libias han confirmado hasta ahora 1.182 casos de coronavirus, con 35 fallecidos, según datos facilitados por los Centros de África para el Control y la Prevención de Enfermedades (África CDC), dependientes de la Unión Africana (UA).

Pese a la baja cifra de contagios, la comunidad internacional teme que el impacto del coronavirus pueda ser devastador en el país debido a que su sistema sanitario se encuentra debilitado tras años sumido en el conflicto.