Publicado 03/06/2020 11:32CET

Libia.- HRW acusa a las fuerzas afines a Haftar de usar minas antipersona en su ofensiva sobre Trípoli

Libia.- HRW acusa a las fuerzas afines a Haftar de usar minas antipersona en su
Libia.- HRW acusa a las fuerzas afines a Haftar de usar minas antipersona en su - Amru Salahuddien/dpa - Archivo

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

Las fuerzas rebeldes lideradas por el general libio Jalifa Haftar habrían usado en mayo minas antipersona y bombas trampa en el marco de su ofensiva sobre la capital, Trípoli, según Human Rights Watch (HRW), que ha condenado el "inconcebible" uso de un armamento prohibido por el Derecho Internacional.

La ONG sospecha de combatientes afiliados a las fuerzas de Haftar, entre las que también combaten mercenarios extranjeros, y ha asegurado que estas milicias habrían dejado minas durante su retirada de distritos situados en la zona sur de Trípoli. El propio Haftar, sin embargo, se había comprometido públicamente a no utilizar este tipo de armas, precisamente por sus efectos indiscriminados sobre civiles.

La misión de la ONU en Libia (UNSMIL) ya expresó el 25 de mayo su preocupación por la explosión de varios artefactos dentro o en las inmediaciones de viviendas, después de la difusión de varios testimonios e imágenes que darían cuenta de los efectos de estos incidentes. El Gobierno de unidad difundió el 29 de mayo fotografías de minas de fabricación rusa que atribuía a mercenarios del grupo Wagner.

El director de la división de armas de HRW, Steve Goose, ha subrayado que las partes enfrentadas en Trípolí "deberían renunciar al uso de minas y comenzar a retirarlas para evitar futuros daños". No en vano, tienen la capacidad de matar o provocar graves heridas y mutilaciones con el simple contacto, razón por la cual están prohibidas.

Libia no es uno de los 164 países firmantes de la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersona, ya que aunque el depuesto dictador Muamar Gadafi sí expresó su interés en dicho tratado, nunca dio el paso definitivo. A día de hoy, el país permanece dividido entre las zonas controladas por el Gobierno de unidad, auspiciado por la ONU e instalado en Trípoli, y la Administración constituida en el este, que tiene en Haftar su principal valedor.