Publicado 23/06/2021 15:00CET

Libia.- El primer ministro dice que Libia tiene "una gran oportunidad para lograr democracia" y pide apoyo internacional

El primer ministro del Gobierno de unidad de Libia, Abdul Hamid Dbeibé
El primer ministro del Gobierno de unidad de Libia, Abdul Hamid Dbeibé - Fabio Frustaci/POOL/LaPresse via / DPA

Afirma que el país atraviesa una "importante etapa", ante la cumbre en Berlín sobre la situación en el país

MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Libia, Abdul Hamid Dbeibé, ha afirmado este miércoles que el país hace frente a una "gran oportunidad para lograr la democracia" y sacar adelante las elecciones presidenciales y parlamentarias, previstas para el 24 de diciembre.

Dbeibé, quien ha viajado a la capital de Alemania, Berlín, para participar en una cumbre sobre la situación en el país, ha resaltado a través de su cuenta en la red social Twitter que el objetivo es "renovar los compromisos formulados en la primera cumbre en Berlín", celebrada en enero de 2020.

Así, ha apostado por lograr "un acuerdo con los amigos de Libia sobre las mejores soluciones para apoyar el camino del país hacia la estabilidad, la integridad territorial, la unidad de su pueblo y la preservación de su soberanía nacional".

"La unidad de la comunidad internacional y garantizar que la voz del pueblo libio es escuchada es vital en esta importante etapa de la historia de Libia", ha destacado Dbeibé, quien ha reconocido que el país africano "tiene muchos desafíos por delante".

En este sentido, ha asegurado que ha llevado a la capital alemana "las esperanzas y aspiraciones de los libios para un Estado estable y unificado" y la "negativa a volver a la guerra y alterar las capacidades del Estado". "Haremos todo lo posible para la estabilidad de nuestro país y la prosperidad de nuestro pueblo", ha remachado.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha argüido además que el organismo "está totalmente comprometido a la hora de facilitar unos procesos liderados por los libios y propiedad de los libios para ayudar a consolidar la paz en el país".

"Animo a las autoridades y a las instituciones libias a asumir sus responsabilidades y avanzar juntas hacia la estabilidad y la unidad", ha dicho a través de Twitter, de cara al inicio de la cumbre, en la que participa también el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken.

De hecho, Blinken ha destacado que existe "una oportunidad que no había en los últimos años para realmente ayudar a Libia a avanzar como un país seguro y soberano", en unas declaraciones concedidas junto a su homólogo alemán, Heiko Maas.

"Queremos que Libia encuentre una paz duradera y una estabilización", ha señalado Maas, según ha recogido la agencia alemana de noticias DPA. "Queremos establecer el camino correcto para esto y lograr un apoyo internacional", ha explicado.

LA CONFERENCIA DE BERLÍN

El principal objetivo de la conferencia, que durará un único día y en la que participan también delegaciones de Rusia, Turquía, Egipto y Emiratos Árabes Unidos (EAU), es poner fin a la interferencia extranjera en el conflicto, uno de los principales obstáculos para la estabilización del país.

Naciones Unidas calcula que cerca de 20.000 mercenarios extranjeros habían sido desplegados en el país en diciembre de 2020 en apoyo a las partes enfrentadas, una cifra que no habría cambiado desde entonces. Asimismo, han continuado las entregas de armas, a pesar del embargo y el acuerdo de alto el fuego de octubre de 2020.

Maas ha resaltado que "hace dos años, Libia amenazó con hundirse en una espiral de caos y violencia" y ha destacado que tanto el alto el fuego como la formación este año de un Gobierno de unidad encabezado por Dbeibé son "una fuente de esperanza para la población de Libia".

La reunión tiene lugar unos días después de que el enviado especial de Estados Unidos para Libia, Richard Norland, afirmara que "hay negociaciones en marcha con algunos actores clave destinados a retirar a parte de los mercenarios y los combatientes extranjeros".

Por su parte, Claudia Gazzini, del 'think tank' International Crisis Group, ha explicado que aún queda un largo camino para lograr una paz a largo plazo en el país africano, si bien ha destacado que la conferencia podría dar un nuevo impulso al proceso.

"El Parlamento y el Ejecutivo libio no son capaces de sacar adelante el proceso solos", ha manifestado Gazzini, en declaraciones concedidas a la agencia DPA, en las que ha sostenido que es por ello por lo que han aumentado las tensiones entre las partes durante las últimas semanas.

PROCESO DE REUNIFICACIÓN

Por otra parte, Dbeibé hizo el domingo un llamamiento a la unidad tras la reapertura de la carretera costera que conecta las ciudades de Sirte y Misrata, cerrada durante más de dos años a causa del conflicto en el país africano.

Las palabras de Dbeibé llegaron después de que el Consejo Presidencial prohibiera el sábado todos los movimientos militares no autorizados, después de que las fuerzas lideradas por el general Jalifa Haftar tomaran un puesto fronterizo con Argelia y declararan el área como una zona militar.

Dbeibé fue elegido como nuevo primer ministro en el marco del Foro de Diálogo Político Libio (LPDF), que nombró además a Mohamad Yunes Menfi como presidente del Consejo Presidencia, organismo integrado también por Mosa al Koni y Abdulá Husein al Lafi.

El respaldo de la Cámara de Representantes al Gobierno de Dbeibé --quien posteriormente desveló la composición de su Ejecutivo-- puso fin al mandato del Gobierno de unidad liderado por Fayez Serraj, que surgió en 2015 a raíz del acuerdo político alcanzado en 2014 en la ciudad marroquí de Sjirat.

De esta forma, se terminó por unificar las instituciones del país, después de que el Gobierno de unidad, reconocido internacionalmente y respaldado militarmente por Turquía, rechazara a principios de 2020 la ofensiva lanzada en abril de 2019 contra la capital, Trípoli, por Jalifa Haftar, leal a las autoridades asentadas en el este del país y que cuenta con el respaldo de Egipto, Rusia y EAU.

La duplicidad institucional en Libia derivaba de las elecciones parlamentarias de 2014, que dividieron las administraciones, sin que las asentadas en el este --anteriormente reconocidas por la comunidad internacional-- y el Gobierno de unidad, surgido del citado acuerdo de Sjirat, consiguieran pactar su unificación hasta entonces.