Publicado 04/05/2020 23:41:58 +02:00CET

Un líder opositor de Malaui denuncia una campaña de violencia estatal y advierte de la posibilidad de un "genocidio"

Malaui.- Un líder opositor denuncia una campaña de violencia estatal y advierte
Malaui.- Un líder opositor denuncia una campaña de violencia estatal y advierte - GETTY IMAGES / MARK WILSON - Archivo

El también vicepresidente acusa directamente al partido gubernamental y carga contra el presidente

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente y líder opositor de Malaui, Saulos Chilima, ha denunciado este lunes la existencia de una campaña de violencia promovida por el Estado y ha advertido de que podría llevar al país a la guerra o incluso a un "genocidio".

"La violencia que vemos hoy está patrocinada y está bien coordinada", ha indicado, antes de apuntar directamente al gubernamental Partido Progresista Democrático (DPP) y a su ala juvenil, según ha informado el diario 'Nyasa Times'.

"La violencia y la intimidación son una forma de manipular los votos utilizada por regímenes impopulares para crear miedo en la población y suprimir el voto a favor de la oposición", ha sostenido Chilima.

El vicepresidente ha argumentado que "ayer destruyeron equipamiento de la Comisión Electoral de Malaui (CEM), mañana destruirán vuestras viviendas". "Ayer apuñalaron a seguidores de (el partido que lidera, el Movimiento para una Transformación Unida) la UTM y observadores en Mulanje, mañana apuñalarán al que no hable su idioma", ha alertado.

"Ayer incendiaron un vehículo de la UTM, mañana incendiarán cualquier vehículo que lleve una matrícula de un distrito que no les guste. Así es como empiezan las guerras civiles y el genocidio. Por la falta de tolerancia y el uso de la violencia para arreglar disputas políticas, junto con una dosis de estupidez y arrogancia de los líderes", ha argüido.

Así, ha descrito al presidente, Peter Mutharika, como un enemigo de la población y le ha acusado de promover junto al DPP políticas de violencia y tribalismo, si bien ha destacado que la población hará frente a esta situación en las urnas.

"Sus intentos fracasarán miserablemente. Una injusticia contra alguien es una injusticia contra todos. Unámonos para rechazar estos intentos y digamos que ya es suficiente", ha defendido el vicepresidente del país africano.

Por ello, ha hecho un llamamiento a la unidad entre las distintas tribus que habitan en el país. "Debemos abrazar nuestra diversidad y celebrar la pluralidad de nuestras prácticas culturales. Somos un jardín lleno de flores de distintos colores", ha manifestado.

"Nuestra belleza está en nuestra diversidad, que debe ser una fuente de fortaleza y no una debilidad. Debemos recordarnos que esta unidad y paz de la que disfrutamos no debe ser dada por garantizada", ha añadido.

Chilima ha apuntado que la población "debe rechazar firmemente los intentos de algunos líderes políticos o seguidores de partidos para consolidar sus apoyos a través de la incitación a las tensiones sociales o las divisiones tribales".

"Esto es algo irresponsable y peligroso y debe ser condenado de la manera más firme", ha puntualizado, antes de incidir en que "África está lleno de ejemplos tristes sobre cómo líderes corruptos e ineptos han intentado usar la violencia y la intimidación para perpetuarse en el poder incendiando sus países con una violencia incontrolable y una guerra civil".

Por ello, ha hecho hincapié en que el país "nunca debe jugar con fuego" y ha pedido a Mutharika que ponga fin a la violencia cometida por sus "subordinados" para evitar que el país se deslice hacia una situación de enfrentamiento.

REPETICIÓN ELECTORAL

Las acusaciones de Chilima se produce en un momento en el que el país se prepara para la repetición de las presidenciales de 2019, anuladas en febrero por el Tribunal Constitucional debido a las múltiples irregularidades en la votación, en la que Mutharika había obtenido la reelección.

La CEM anunció a finales de marzo que la repetición de las presidenciales tendrá lugar el 2 de julio y no el 19 de mayo, fecha que había sido aprobada por el Parlamento. A ello hay que sumar las dudas sobre la viabilidad de la votación a causa de la pandemia, si bien por ahora no han sido aplazadas.

Previamente, el mandatario había rechazado firmar la ley aprobada en el Parlamento para celebrar la votación el 19 de mayo, a la espera de un fallo definitivo sobre su demanda para revocar el veredicto sobre la anulación de los comicios.

El Parlamento aprobó en febrero una serie de reformas a la ley electoral para fijar la fecha de las elecciones y fijar la necesidad de que un candidato obtenga más de la mitad de los votos para poder ser declarado vencedor.

Tras ello, Mutharika --quien había logrado la reelección en 2019-- anunció un acuerdo de coalición con el líder del Frente Democrático Unido (UDF), Atupele Muluzi, que derivó en un cese del Gobierno y una formación de un nuevo Ejecutivo para dar varias carteras a esta formación.

Por su parte, los líderes de los dos principales partidos opositores, Lazarus Chakwera y el propio Chilima, hicieron lo mismo y unieron fuerzas con el objetivo de desbancar al mandatario en la próxima votación.

LA ANULACIÓN DE LAS ELECCIONES

En un fallo unánime adoptado el 3 de febrero, el Constitucional dijo que sólo había podido verificar la autenticidad del 23 por ciento de las hojas de resultados, por lo que ordenó la repetición de la votación.

El fallo provocó además que Chilima --quien abandonó el DPP en 2018 tras denunciar el "vergonzoso nivel" de corrupción en el país africano-- fuera restituido en el cargo de vicepresidente hasta la celebración de las nuevas elecciones.

En respuesta, Mutharika afirmó que la decisión "inaugura la muerte de la democracia" en el país. "Como muchas personas en Malaui, mi equipo legal y yo tenemos serias dudas sobre el fallo", manifestó.

Sin embargo, el Constitucional rechazó a mediados de febrero la petición de Mutharika y la comisión electoral para suspender la aplicación de la anulación de las presidenciales, allanando el camino para la repetición electoral.

Mutharika llegó al poder en 2014 y se le atribuye el mérito de mejorar las infraestructuras y reducir la inflación, pero en los últimos tiempos ha hecho frente a acusaciones de corrupción y de beneficiar a las regiones rurales, donde tiene su nicho electoral.