Publicado 02/10/2020 20:27CET

El líder opositor Zéphirin Diabré formaliza su candidatura a las presidenciales de noviembre en Burkina Faso

MADRID, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

El líder opositor burkinés Zéphirin Diabré ha formalizado este viernes su candidatura a la Presidencia del país africano de cara a las elecciones previstas el 22 de noviembre, día en el que se celebrarán además parlamentarias y en las que el presidente, Roch Marc Christian Kaboré, buscará su reelección.

Diabré, quien quedó en segundo lugar en las presidenciales de 2015, ha expresado tras entregar la documentación que tiene "un sentimiento de responsabilidad" de cara a las elecciones, según ha recogido el portal de noticias Burkina24.

El líder opositor fue elegido en julio como candidato de la Unión por el Progreso y el Cambio (UPC) de cara a los comicios, tras un congreso extraordinario de la UPC que ha tenido como lema 'Junto a Zeph, un nuevo comienzo con toda seguridad'.

Tras su nominación, Diabré destacó que "hace cinco años, los burkineses cometieron el grave error de confiarle su destino al Movimiento Popular para el Progreso (MPP) --de Kaboré-- y a sus aliados", al tiempo que se mostró "decepcionado por la gestión" del partido gubernamental.

Un total de nueve candidatos a las presidenciales, entre ellos Diabré, así como 22 partidos políticos, firmaron en agosto en la capital, Uagadugú, un "acuerdo político" fruto del "consenso" y cuyo objetivo es lograr "la alternancia política para ofrecer una alternativa nueva a los burkineses".

Los partidos políticos del país, incluidos los opositores, se pronunciaron en julio contra la posibilidad planteada por la Asamblea Nacional de aplazar las legislativas previstas para el 22 de noviembre y abogaran por mantener la fecha y que tengan lugar junto a las presidenciales.

El aplazamiento electoral era parte de un paquete de cerca de 20 recomendaciones tras la visita realizada a las cinco regiones más castigadas por la inseguridad que sacude desde hace meses el país, especialmente las regiones ubicadas en el norte y el este del país.

El último ataque tuvo lugar durante la jornada del jueves, cuando tres civiles fueron asesinados en la comuna de Kombori, situada en la provincia de Kossi (norte), en un ataque ejecutado por personas armadas no identificadas, tal y como ha recogido la agencia estatal burkinesa de noticias, AIB.

Burkina Faso, al igual que la vecina Malí, ha registrado un fuerte aumento de ataques yihadistas en los últimos años, obra tanto de la filial de Al Qaeda como de la de Estado Islámico en la región. Los abusos de las fuerzas de seguridad contra la población han ayudado a estos grupos en sus tareas de reclutamiento.

Dicha actividad ha contribuido también a incrementar la violencia intercomunitaria y ha hecho que florecieran grupos de autodefensa, a los que el Gobierno burkinés ha sumado en los últimos meses a voluntarios para que ayuden en la lucha antiterrorista. Más de 800.000 personas se han visto desplazadas en el país como resultado de todo ello.

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