Publicado 30/06/2021 07:59CET

Malasia.- HRW denuncia que redadas del Gobierno de Malasia contra migrantes irregulares evitan que se vacunen

Archivo - Trabajadores desinfectando una calle en una ciudad de Malasia
Archivo - Trabajadores desinfectando una calle en una ciudad de Malasia - Iskandar/BERNAMA/dpa - Archivo

MADRID, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -

La ONG Human Rights Watch (HRW) ha denunciado este miércoles que las redadas del Gobierno de Malasia contra los migrantes irregulares evitan que estos acudan a vacunarse contra la COVID-19 por el "temor" a ser detenidas.

Según ha indicado la organización en un comunicado, "estas acciones socavan los repetidos llamamientos internacionales del Gobierno para la equidad de las vacunas entre las naciones".

En este sentido, la ONG ha recordado que el coordinador del programa de vacunación contra la COVID-19 de Malasia, Khairy Jamaluddin, criticó el acaparamiento de vacunas entre las naciones industrializadas y pidió al Banco Mundial que "sea una voz fuerte a favor de la equidad de las vacunas".

"Su declaración se hizo eco de una anterior del ministro de Relaciones Exteriores de Malasia, quien dijo, al anunciar la candidatura de Malasia para un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que las vacunas deben estar disponibles para todos en cantidades suficientes y accesibles para todos sin discriminación", ha relatado la organización.

Al respecto, la asesora legal de la organización en Asia, Linda Lakhdhir, ha indicado que ahora la "amenaza de arresto y posible deportación" a los migrantes irregulares en el país hace que teman y que se escondan, no acudiendo a vacunarse y dejándolos así "en riesgo de contraer la COVID-19 y contagiar a otros".

"Si Malasia quiere ser una voz eficaz para la equidad mundial de las vacunas, debe asegurarse de que todos aquellos dentro de sus fronteras puedan acceder de manera segura a las vacunas", ha aseverado.

En febrero de este año el Gobierno anunció que todos los extranjeros residentes en el país, incluidos estudiantes, refugiados y migrantes indocumentados, serían elegibles para recibir vacunas gratuitas contra el coronavirus, incidiendo en que no sería arrestados.

Esta decisión, como ha lamentado la organización, fue revocada por el Ministerio del Interior en mayo, cuando se anunció que el Departamento de Inmigración utilizaría un cierre estricto en junio para localizar y arrestar a inmigrantes indocumentados.

Según HRW, el Departamento de Inmigración ha llevado a cabo una serie de redadas, deteniendo a 156 trabajadores migrantes en Cyberjaya el 6 de junio, más de 300 trabajadores migrantes el 21 de junio y 72 trabajadores migrantes en un mercado mayorista de Selangor el 26 de junio.

Frente a ello, ha incidido en que detener a personas "aumenta el riesgo de propagación del coronavirus", como se evidenció después de que las autoridades arrestaron a migrantes irregulares en mayo, lo que provocó un aumento en los casos en los centros de inmigración.

REQUISITOS DE DOCUMENTACIÓN

Por otro lado, HRW ha indicado que los requisitos de documentación también pueden estar impidiendo que los miembros de algunas comunidades marginadas accedan a las vacunas.

Malasia requiere un documento de identidad de país o un pasaporte para registrarse para las vacunas en el sitio web del Gobierno. Sin embargo, se trata de un país "con gran población de apátridas, incluidas muchas personas que nacieron y se criaron en el país pero que, debido a los caprichos de la ley de ciudadanía de Malasia, no han podido obtener ni una tarjeta de identidad ni un pasaporte", ha criticado la ONG.

"Sin pasaporte o cédula de identidad malaya, es posible que estas personas puedan registrarse ni obtener vacunas", ha reiterado, para referirse a que miembros de los grupos indígenas del país "también carecen de documentos de identificación formales".

De este modo, HRW ha demandado a las autoridades malasias a "comprometerse concretamente a que los migrantes irregulares que soliciten la vacunación contra la COVID-19 no sean denunciados ni arrestados".

Asimismo, ha pedido que trabajen con grupos comunitarios y organizaciones no gubernamentales para asegurar a la población que pueden vacunarse "sin temor", así como que revoque la circular de 2010 que requiere que los trabajadores de la salud denuncien a las personas indocumentadas que buscan tratamiento médico.

"Malasia también debe garantizar que las personas apátridas y otras personas sin documentos de identidad formales puedan vacunarse proporcionando procedimientos de registro alternativos para las personas que carecen de documentos", ha añadido.