Publicado 24/06/2020 22:10CET

Malaui.- La comisión electoral de Malaui advierte sobre la publicación de datos no oficiales sobre las presidenciales

Malaui.- La comisión electoral de Malaui advierte sobre la publicación de datos
Malaui.- La comisión electoral de Malaui advierte sobre la publicación de datos - 2016 GETTY IMAGES / RICCARDO SAVI - Archivo

Recalca que aún no ha publicado datos y pide calma hasta el anuncio oficial

MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -

La comisión electoral de Malaui ha advertido este miércoles contra la publicación de datos sobre la repetición de las presidenciales de 2019, celebradas el martes tras la anulación de la votación del año pasado por irregularidades.

El organismo ha iniciado ya el recuento en los colegios electorales, pero aún no ha publicado datos oficiales. "No estamos transmitiendo resultados por ahora", ha confirmado el presidente de la comisión electoral, Chifundo Kachale.

Así, ha criticado que "haya resultados no oficiales circulando en los medios y especialmente en redes sociales". "Aconsejo a los medios que se aseguren de explicar a sus seguidores que los resultados no son oficiales hasta que la comisión electoral lo determine", ha dicho.

"Aquellos que difunden resultados no oficiales tienen la capacidad de moldear la percepción pública. Pido cautela", ha argüido, al tiempo que ha recalcado que sólo el organismo puede declarar al vencedor, según ha informado el diario 'Nyasa Times'.

Kachale ha puntualizado que "a través de las redes sociales es posible que cualquiera publique sus propios resultados y los distribuya" y ha añadido que "todos los que actúen a raíz de resultados oficiales deben ser extremadamente cuidadosos".

Durante la jornada, la alianza opositora Tonse ha publicado unos datos que muestran que su candidato, Lazarus Chakwera, se haría con más del 61 por ciento de los votos, mientras que el actual presidente, Peter Mutharika, obtendría alrededor del 38 por ciento de los apoyos.

Por su parte, el ministro de Información de Malaui, Mark Botomani, ha denunciado que "antes de la votación algunas personas hicieron fotocopias de actas en blanco que están siendo rellenadas con resultados inventados para confundir a la gente".

"De esta forma, la gente está siendo forzada a creer en estos resultados falsos porque están en hojas oficiales de la comisión electoral", ha lamentado, antes de pedir a todo el mundo que espere a la publicación de los resultados oficiales.

El propio Kachale afirmó en la noche del martes tras el cierre de los colegios electorales que la votación había tenido lugar en calma, a pesar de las crecientes tensiones durante la campaña electoral, especialmente a raíz del cruce de acusaciones entre las dos principales coaliciones.

Por su parte, el 'número dos' de la Policía de Malaui, Noel Kayira, confirmó en rueda de prensa junto a Kachale que la situación es de tranquilidad y que las fuerzas de seguridad estaban supervisando los acontecimientos en el país.

LA REPETICIÓN ELECTORAL

Las elecciones de 2019, en las que el actual presidente obtuvo la reelección, fueron anuladas en febrero por el Tribunal Constitucional a causa de las numerosas irregularidades registradas durante el proceso.

Posteriormente, las apelaciones del mandatario y la comisión electoral fueron desestimadas, abocando al país a sus segundas presidenciales en un año y en un clima marcado por el aumento de las tensiones y los ataques entre seguidores del Ejecutivo y la oposición.

El principal rival de Mutharika será Lazarus Chakwera, quien quedó en segundo lugar el año pasado y quien ha unido fuerzas con el vicepresidente, Saulos Chilima, el tercer candidato más votado en 2019.

Según los datos de la comisión electoral, 6,8 millones de personas están llamadas a votar en el país, de 17,5 millones de habitantes y uno de los más pobres del mundo, marcado además por el impacto del coronavirus.

Alrededor del 80 por ciento de la población depende de la agricultura, en un país vulnerable a los 'shocks' externos como el clima y la salud, además del rápido crecimiento población y la degradación ambiental, según el Banco Mundial, que hace igualmente hincapié en las elevadas tasas de corrupción.