Publicado 28/09/2021 15:13CET

El mecanismo que supervisa el alto el fuego en Sudán del Sur alerta del impacto del conflicto en Tambura

Campo de desplazados de Otash, Sudán del Sur
Campo de desplazados de Otash, Sudán del Sur - GREGG BREKKE / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un mecanismo de observación del alto el fuego en Sudán del Sur ha alertado este martes de que el repunte del conflicto en el área de Tambura amenaza la aplicación del acuerdo de paz de 2018.

El general Teshome Gemechu Aderie, que lidera el Mecanismo de Verificación y Supervisión de los Acuerdos de Transición y Alto el Fuego (CTSAMVM), ha indicado que la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo (IGAD) debería intervenir para pedir a los grupos armados que no recrudezcan el conflicto.

"El nivel de violencia en el área de Tambura --en el estado de Ecuatoria Occidental-- y su potencial impacto negativo en el proceso de paz sigue siendo una grave preocupación", ha sostenido, según ha informado la cadena de televisión británica BBC.

Las palabras del jefe del CTSAMVM han llegado días después de que expertos de Naciones Unidas en Sudán del Sur dijeran que las "élites políticas" son responsables del conflicto en esta zona del país.

Asimismo, precisaron que nueve de los diez estados de Sudán del Sur están "sumidos en la violencia", y que la reciente violencia entre las comunidades azande y balanda en Tambura ha provocado la masacre de más de un centenar de civiles.

Entre los abusos que han tenido lugar en este contexto, los expertos han condenado agresiones sexuales a mujeres y niños antes de ser asesinados. Asimismo, han detallado que al menos 80.000 civiles están desplazados, mientras cientos de niños han sido separados de sus padres.

El Gobierno de unidad en Sudán del Sur echó a andar tras la materialización del acuerdo de paz firmado en 2018 por el presidente, Salva Kiir, y el líder rebelde Riek Machar, quien fue nombrado nuevamente para el cargo que ocupaba antes de la guerra civil. Entre los principales puntos pendientes figura la unificación de las fuerzas de seguridad, a la que se achaca parte del deterioro de la situación.

A pesar del descenso de los enfrentamientos armados entre el Ejército y los grupos rebeldes --algunos que no firmaron el acuerdo de paz se comprometieron posteriormente a un alto el fuego y están en negociaciones con Yuba--, el país ha sufrido un repunte de los enfrentamientos intercomunitarios, achacado en parte a los vacíos de poder y seguridad generados por la lentitud en la puesta en marcha del acuerdo de paz.

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