México.- Unos 40.000 mexicanos residentes en el exterior podrán votar en las presidenciales del próximo 2 de julio

Actualizado 23/05/2006 17:19:20 CET

La responsable del IFE y el del TRIFE consideran que los sucesos de Atenco no causarán nuevos altercados de cara a las elecciones

MADRID, 23 May. (EUROPA PRESS) -

La consejera del Instituto Federal Electoral (IFE) de México Alejandra Latapí Renner informó hoy en Madrid de que, de las 75.000 solicitudes de voto realizadas por mexicanos en el extranjero, se validaron unas 40.000, lo que significa que el 1% de los cerca de 4,2 millones de mexicanos que viven en el exterior participarán en las presidenciales que el 2 de julio elegirán al sucesor de Vicente Fox.

Latapí, que participó en la Fundación Ortega y Gasset en un seminario sobre las elecciones en México donde estuvo acompañada por el magistrado del Tribunal Federal Electoral (TRIFE) Fernando Ojesto Martínez, rehusó valorar como un fracaso el bajo porcentaje de participación que se prevé para la primera votación que podrán realizar los mexicanos en el exterior, asegurando que este 1% está "dentro de los parámetros de las tendencias mundiales.

Según la representante del IFE, los "diagnósticos serios" sobre la participación de mexicanos en el extranjero se realizarán "después de los comicios" debido a que, en medio del "ambiente de especulaciones" que vive México en la actualidad, inmerso en la campaña electoral, "las especulaciones se pueden reinterpretar como realidades", algo "poco recomendable" en el marco de "guerra verbal" que caracterizó la precampaña y que previsiblemente continúe hasta el 2 de julio.

Para la magistrada el aparente clima de violencia vivido durante la precampaña se debió a la "guerra verbal" desatada entre los diferentes candidatos a la Presidencia y no a verdaderos hechos de violencia callejera, por lo que aseguró no estar "preocupada" por la posibilidad de que se produzcan altercados de cara a los comicios.

La responsable del IFE, organismo público responsable desde hace 15 años de organizar las elecciones federales, tampoco teme que los sucesos violentos que el pasado 4 de mayo se dieron en San Salvador Atenco, donde un niño murió y cerca de 200 personas fueron detenidas --las mujeres incluso presuntamente violadas-- tengan repercusión en la participación de los ciudadanos en los comicios ni genere nuevos altercados en la campaña o durante la jornada electoral.

Para Ojesto Martínez, quien acudió esta mañana junto a Latapí a un encuentro con periodistas en la Fundación Ortega y Gasset, la violencia de Atenco "está desvinculada del proceso electoral". "Ningún partido habla de violencia, yo no lo veo", apuntó.

En este sentido se manifestó también la magistrada, quien añadió que "no se ha registrado ningún problema" de participación o colaboración de los mexicanos en el proceso electoral tras los sucesos que el pasado 4 de mayo conmocionaron al país.

"IRREGULARIDADES" DE PRECAMPAÑA

Latapí aseguró que los "casi 72 millones de electores" que se espera acudan a las urnas "confían en las instituciones" encargadas de organizar las presidenciales, que se encargaron de formar al millón de mexicanos que se ocuparán de las 130.600 urnas, de perseguir las "irregularidades" denunciadas durante la campaña y de la efectividad del sistema de escrutinio rápido de los sufragios.

El IFE, con un presupuesto de cerca de 13.000 millones de pesos (unos 902,8 millones de euros), y el TRIFE, con unos 1.000 millones de pesos (69,4 millones de euros), realizaron una "ardua" tarea de capacitación y seguimiento por la que, según Latapí, la palabra "fraude" puede ser ya "erradicada" al hablar de los comicios mexicanos porque "serán los mexicanos quienes cuenten los votos".

Sólo reconoció que, durante la precampaña, se cometieron algunas "irregularidades que ya fueron sancionadas" respecto a las normas que el IFE y el TRIFE fijaron para "garantizar equidad y transparencia" en el proceso frente a la "ausencia de reformas legislativas" al respecto.

Entre estas "irregularidades", recordó la representante del IFE, estuvo la intervención del ex presidente José María Aznar a favor del candidato del Partido de Acción Nacional (PAN, en el poder) Felipe Calderón, para quien pidió abiertamente el voto en las presidenciales de este julio, y el polémico anuncio publicitario del PAN en el que se comparaba al candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador (Partido de la Revolución Democrática, PRD) con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.