México.- Fallece un manifestante durante los últimos desórdenes en Oaxaca

Actualizado 23/08/2006 5:24:40 CET

OAXACA, 23 Ago. (EP/AP) -

Un grupo de hombres enmascarados mataron a un manifestante en la histórica ciudad de Oaxaca, incrementando una ola de violencia política y aumentó la presión sobre el presidente Vicente Fox para que intervenga.

Un grupo de unos 15 hombres a bordo de tres vehículos, uno con un escudo del departamento de policía de la ciudad, llegaron el martes hasta una radiodifusora privada que había sido ocupada por manifestantes y balearon el edificio. Lorenzo Pablo, un arquitecto de 52 años que participaba en las protestas, fue alcanzado por varias balas y falleció en un hospital.

Poco tiempo después, hombres enmascarados dispararon al automóvil del fotógrafo independiente Luis Hernández, que había estado presente en el sitio donde ocurrió un tiroteo anterior. Resultó ileso de la agresión.

La procuradora estatal de Justicia, Lizbeth Caña, dijo que los tiroteos serán investigados por detectives, e indicó que la ciudad se encuentra bajo el asedio de "guerrillas urbanas".

En conferencia de prensa, Caña dijo que estos eran "actos criminales" cometidos por delincuentes, guerrillas urbanas e insurrectos. Pablo es el segundo manifestante muerto este mes en la ciudad.

Hace unas semanas, un hombre fue baleado durante una protesta después de que se puso a discutir con un grupo de residentes.

Normalmente activa y llena de turistas, Oaxaca quedó virtualmente paralizada el martes, mientras manifestantes armados con tubos, machetes y garrotes recorrían las calles empedradas, quemando autobuses, tomando medios de comunicación y estaciones de autobús.

La protesta iniciada hace tres meses y convertida ahora en un levantamiento contra el gobernador Ulises Ruiz, ha hecho que muchos tengan miedo de salir de sus casas, mientras profesores en huelga, sindicalistas y simpatizantes de izquierda detienen los medios de transporte y advierten a la gente que no debe salir, ni siquiera para ir a la escuela.

Ruiz y líderes empresariales le han pedido a Fox que envíe a la policía federal para poner orden en las calles.

Sin embargo, el portavoz presidencial Rubén Aguilar dijo el martes que el gobierno federal no usará la fuerza para resolver el conflicto.

"Sólo el diálogo puede solucionar los problemas", señaló Aguilar, al tiempo que recalcó que la violencia sólo derivará en más violencia. "Este Gobierno no se volverá autoritario, no retrocederemos hasta convertirnos en un país antidemocrático", en el que una persona gobierna como "le place" para bien o para mal.

Barricadas de neumáticos en llamas, madera y láminas de metal fueron erigidas en todo Oaxaca el lunes, mientras los manifestantes bloqueaban las calles, las oficinas de la estación de autobuses y los caminos principales.

Muchos de los servicios públicos en el centro han sido interrumpidos y pilas de basura se alzan en la calles. Negocios y casas están empezando a quedarse sin agua, cuyo suministro depende muchas veces exclusivamente de camiones tanque, los cuales no pueden llegar a la zona.

Las protestas, encabezadas por una mezcla de sindicalistas radicales y maestros, detonaron en junio después de que la policía atacó una manifestación de profesores en huelga que exigían un aumento salarial.

Los líderes de la protesta acusan a Ruiz de haber manipulado las elecciones del 2004 para ganarlas y de estar al frente de sicarios paramilitares que según ellos han disparado a los manifestantes y sus partidarios.

Los manifestantes, armados con machetes y garrotes, recorrieron la ciudad, demandando castigo a los responsables del tiroteo del lunes contra una estación de radio del gobierno, tomada el 1 de agosto, y en el cual resultó herido un profesor, quien fue hospitalizado y del cual se desconoce el alcance de sus lesiones.

El Gobierno del estado negó tener relación alguna con el ataque, el cual dañó el equipo de la emisora. Los manifestantes usaban la estación para transmitir sus demandas por la renuncia de Ortiz.

El grupo activista internacional Reporteros sin Fronteras emitió un comunicado el martes en el que exhorta al gobierno de Fox a que intervenga para restaurar la libertad de prensa.

"Es urgente que se reestablezca la paz y que se acaben los ataques armados y la ocupación de medios de comunicación de propiedad pública y privada", afirmó el comunicado.

El analista político Oscar Aguilar dijo que Fox titubeaba en enviar a la policía federal porque Oaxaca no es una ciudad estratégica, y una incursión federal podría derivar en enfrentamientos violentos y muertes.

Aguilar indicó que la ciudad no cuenta con instalaciones petroleras y está relativamente aislada, por lo que no hay razón para arriesgarse a un conflicto mayor. A los turistas sólo se les tiene que decir "lo siento".