Publicado 02/06/2020 21:58CET

México.- La Fiscalía de México emite órdenes de arresto contra varios altos cargos por el caso Ayotzinapa

Retratos de los desaparecidos de Ayotzinapa.
Retratos de los desaparecidos de Ayotzinapa. - -/El Universal via ZUMA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha informado este martes de que la Fiscalía ha emitido órdenes de arresto contra varios altos cargos por su presunta relación con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en 2014 tras ser detenidos por la Policía.

"No vamos a descansar hasta saber qué sucedió, dónde están los jóvenes desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa. Es un asunto de Estado", ha insistido el mandatario durante una rueda de prensa en la que ha indicado que el Ejército está presentado pruebas y documentos que "ayudan en la investigación".

"He hablado personalmente con el presidente del Tribunal Supremo y con el fiscal general y hemos acordado trabajar de manera conjunta", ha aseverado antes de matizar que se "está avanzando en las investigaciones".

Si bien ha confirmado que, según los informes de la Fiscalía, se han otorgado órdenes de arresto contra funcionarios del Gobierno vinculados al caso, López Obrador ha indicado que carece del "dato exacto" sobre el número de personas susceptibles de ser detenidas.

Para el presidente esto supone una "espina clavada", algo que "duele a México y que no va a quedar en el olvido". "No va a funcionar el llamado Pacto de Silencio, tenemos que saber qué sucedió", ha asegurado, según informaciones del diario 'El Universal'.

Asimismo, ha insistido en que la investigación corre a cargo de la Fiscalía y ha afirmado que hay que descubrir "dónde están los jóvenes". "Tiene que hacerse justicia", ha remachado.

Los 43 estudiantes de magisterio de la Escuela Normal de Ayotzinapa desaparecieron la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en el vecino municipio de Iguala a su regreso de una protesta contra las autoridades locales.

La versión oficial es que fueron sorprendidos por la organización criminal Los Rojos, como parte de un ajuste de cuentas entre grupos rivales, y que los sicarios los mataron e incineraron y se deshicieron de sus restos en el basurero de Cocula.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y forenses argentinos que participaron en las pesquisas han desmontado esta teoría y han apuntado que el suceso podría estar relacionado con el tráfico de drogas en la región.