Actualizado 12/08/2006 3:47:50 +00:00 CET

México.-Grupos de protesta tienen retenidas a cuatro personas presuntamente implicadas en la muerte de un manifestantes

OAXACA (MEXICO), 12 Ago. (EP/AP) -

Grupos de manifestantes mantenían el viernes como rehenes a cuatro hombres, acusados de participar en la muerte a tiros de un manifestante en esta ciudad histórica que enfrenta una creciente oleada de violencia política.

El mismo día, las autoridades arrestaron a un dirigente del sindicato de profesores, considerado el cerebro de las manifestaciones que han afectado esta ciudad desde junio.

Un organizador de las manifestaciones, Enrique Rueda Pacheco, dijo a The Associated Press que la Policía detuvo el viernes a Erangelio Mendoza González, acusado de bloquear accesos públicos y usar los autobuses de la ciudad. Las autoridades confirmaron el arresto, pero no dieron detalles.

Mientras tanto, el vocero estatal Miguel Angel Concha Viloria dijo que los manifestantes tenían detenidas a cuatro personas en una televisora local, que ocuparon hace semanas.

Los manifestantes acusaban a los cuatro de estar involucrados en la muerte del mecánico José Jiménez, de 50 años, quien murió de un balazo al corazón la noche del jueves, durante una marcha de 8.000 personas en demanda de la renuncia del gobernador de Oaxaca, en el sur del país.

La izquierdista Asamblea del Pueblo de Oaxaca, que inició la marcha, acusó al gobernador Ulises Ruiz de haber ordenado el ataque, algo que fue negado por su Gobierno. La asamblea exige la renuncia de Ruiz, acusándolo de usar la fuerza para reprimir la disidencia, así como de fraude en los comicios del 2004, que le permitieron asumir el gobierno.

Ruiz condenó la violencia el viernes, y le pidió a la secretaria de Justicia del estado, Lizbeth Caña Cadez, que encuentre a los responsables del asesinato y los ponga en manos de la justicia.

En las últimas semanas, los manifestantes han capturado a varias personas, acusándolas de atacar a manifestantes, y las entregado a las autoridades.

La esposa del manifestante, Clara Jiménez, dijo que los disparos fueron hechos desde una vivienda por la cual pasaron los manifestantes, quienes la incendiaron luego del ataque.

Caña Cadez dijo que investigaciones preliminares señalaban que Jiménez discutió con los propietarios de una vivienda a raíz de que orinó en su patio.

La funcionaria también mostró un video a los periodistas en el cual la doctora Soledad Angela Rivera Torres, propietaria de la Clínica Santa María, a donde fue llevado Jiménez y se confirmó su muerte, dijo que los enmascarados secuestraron a su padre, a su abuela y sus dos hermanos y fueron llevados a una estación de televisión.

Entre lágrimas, Rivera dijo que su padre, Rosendo Javier Rivera, fue golpeado. Los secuestradores también incendiaron la vivienda y los automóviles de la familia.

"Nos dijeron que teníamos mucho dinero, que merecíamos lo que nos sucedía", agregó.

Los manifestantes incendiaron dos automóviles y dos ambulancias de la Clínica Santa María. Unos 80 profesores y otros manifestantes le rindieron homenaje a Jiménez frente la clínica el viernes.

En otras áreas de la ciudad, manifestantes enmascarados, armados con palos y machetes, obligaron a bajar a los pasajeros de los autobuses públicos, y se llevaron los vehículos.

Los manifestantes se han apoderaron de más de 35 autobuses desde que se desataron las protestas en junio, luego de que la policía atacó a los participantes en un acto donde profesores en huelga demandaron mayores salarios.

Los enfrentamientos han llevado a los turistas a salir de esta ciudad histórica, que es un destino popular por sus calles empedradas, sus mercados de artesanía y su cocina.

Grupos empresariales han señalado que el conflicto les ha provocado pérdidas superiores a los 50 millones de dólares.