Actualizado 01/12/2006 17:30:32 CET

México.-Más de 600 mujeres de Chiapas (México) se han beneficiado desde 2003 de microcréditos de la Fundación Nantik Lum

Casi la mitad de las beneficiadas valoran sobre todo el aumento de su influencia social en la toma de decisiones de los lugares donde viven

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Nantik Lum ha apoyado desde el año 2003 a 25 colectivos en el Estado mexicano de Chiapas a través de la concesión de microcréditos y gracias a los que se han beneficiado ya un total de 620 mujeres.

La Fundación presentó esta mañana en Madrid, en el marco de las Jornadas 'Finanzas Éticas y Comercio Justo' celebradas en el Museo de América de Madrid de la mano de Setem, su trabajo en favor del microahorro, el microcrédito, y el acceso de estos productos a las comunidades indígenas de México. Natik Lum trabaja con productores de comercio justo que elaboran productos como el chocolate, a partir del cacao orgánico, textiles, velas, papaya o pan.

Asimismo, ha creado varias cooperativas para impulsar la cooperación entre mujeres de un mismo colectivo, establecer un fondo de ahorro y préstamo, crear una estructura jurídico que permita el desarrollo de la mujer, y todo ello basándose en los principios del comercio justo.

La organización trabaja con un 'modelo mixto'; por una parte formando grupos solidarios, y por otra, con el proyecto de 'banca comunal'.

Los primeros son un grupo de aproximadamente cinco mujeres que quieren formar un negocio. Se le concede un microcrédito únicamente a dos de ellas, y si éstas devuelven el crédito, se les da un crédito a las demás. Este sistema permite, según la directora de la Fundación Nantik Lum, Silvia Rico, "crear una responsabilidad solidaria compartida", a la vez que garantizar la devolución del préstamo.

La 'banca comunal', por su parte, consiste en un sistema que obliga a este grupo de mujeres a comprometerse a ahorrar un porcentaje del préstamo antes de optar a un microcrédito.

De esta forma, el colectivo es el responsable de devolverlo. Los colectivos reciben 250 euros mensual, y tienen que ir devolviendo un 2 por ciento cada dos meses. Aún así, para poder optar a un microcrédito, deben presentar antes un informe muy sencillo explicando su proyecto y se exige un 30 por ciento, aproximadamente, de ahorro previo de la cantidad dispuesta del fondo.

Todos estos requisitos e 'intereses' son imprescindibles, según Rico, "para garantizar la sostenibilidad de los microcréditos". Además, señaló Rico, "el transporte desde las zonas de producción hasta las tiendas de comercio justo en España es caro".

IMPACTO SOCIAL

Una evaluación llevada a cabo por la Fundación en el año 2005 entre 62 mujeres beneficiarias de microcréditos y 13 mujeres que no colaboraban con ningún colectivo descubrió que lo que más valoraban las mujeres beneficiarias era el la mejora en su presencia e influencia social que habían experimentando.

Así, casi la mitad de las encuestadas consideraba que participan mucho más en la sociedad, y además, habían elevado su nivel de decisión en la economía familiar.

Sin embargo, siguen existiendo problemas en la generación de microcréditos, señaló esta experta. Una de las principales dificultades, según Rico, es que "hay que competir con los productos importados de Asia y otros países que son mucho más baratos".

Por esta razón, es imprescindible desarrollar una labor de "sensibilización" para que los consumidores aprecien "el trabajo que cuesta llevar a cabo estos productos", y que justifica el pequeño aumento de precio en este tipo de productos.