Publicado 07/12/2020 21:26CET

El ministro de Exteriores de Austria se somete a un test de la COVID-19 públicamente para alentar una campaña de pruebas

07 December 2020, Austria, Vienna: Austrian Chancellor Sebastian Kurz holds a coronavirus test during a visit to a Covid-19 test centre set up at the fair grounds of Vienna. Photo: Dragan Tatic/BKA/APA/dpa
07 December 2020, Austria, Vienna: Austrian Chancellor Sebastian Kurz holds a coronavirus test during a visit to a Covid-19 test centre set up at the fair grounds of Vienna. Photo: Dragan Tatic/BKA/APA/dpa - Dragan Tatic/BKA/APA/dpa

VIENA, 7 Dic. (DPA/EP) -

El ministro de Exteriores de Austria, Sebastian Kurz, se ha presentado este lunes en un centro de realización de pruebas diagnósticas de la COVID-19 en Viena para someterse a un test delante de la prensa, con el objetivo de animar a los austríacos a participar en una campaña diagnóstica nacional que, por el momento, no registra una alta contribución.

"Pido a la población que participe", ha dicho Kurz, que ha agregado que "es mejor gastar una hora y media en un test que semanas en un confinamiento".

En Viena, únicamente 20.000 personas al día se han presentado en centros de pruebas diagnósticas de la COVID-19 para participar en la campaña. La capital cuenta con capacidad para realizar 150.000 pruebas al día. En otra provincia austríaca, Tirol, menos de un tercio de sus habitantes se han tomado una muestra durante la campaña diagnóstica.

Sin embargo, Kurz se ha declarado satisfecho, ya que la iniciativa ha permitido diagnosticar unos mil casos de COVID-19 en todo el país, que ya han sido aislados.

La campaña coincide con el fin del segundo confinamiento en el país europeo que, entre otras medidas, implica la reapertura de tiendas, museos y librerías.

Las autoridades sanitarias austríacas han constatado este lunes unos 2.300 nuevos casos de la COVID-19, una cifra significativamente inferior a los más de 9.000 contagios diarios confirmados durante el pico de la segunda ola, a mediados de noviembre. Hasta el momento, Austria ha contabilizado más de 305.000 casos, incluidas cerca de 4.000 muertes víctimas mortales a causa de la enfermedad.