El ministro de Exteriores español afirma que tanto EEUU como Brasil y México están en manos de gobiernos populistas

Desayuno Informativo de Europa Press con Josep Borrell
Eduardo Parra - Europa Press
Publicado 14/01/2019 14:31:01CET

   No descarta sanciones europeas para Nicaragua, aunque de momento no están sobre la mesa

   MADRID, 14 Ene. (EP/Notimérica) -

   El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación español, Josep Borrell, ha afirmado este lunes que tres de las mayores economías americanas, Estados Unidos, México y Brasil, están en manos de Gobiernos que pueden considerarse populistas, "de uno u otro color" y ha advertido de que "eso tiene que ver con las demandas profundas" de la sociedad.

   Así se ha expresado Borrell en un desayuno informativo de Europa Press, apenas dos semanas antes de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaje a México para reunirse con el presidente del país, Andrés Manuel López Obrador. López Obrador tomó posesión el pasado 1 de diciembre en un acto en el que España estuvo representada por el Rey Felipe.

   El ministro ha destacado que en Latinoamérica, como en África, España se juega muchas cosas importantes. Preguntado por la situación de Nicaragua, ha avanzado que él planteará el caso en el próximo Consejo de Asuntos Exteriores de la UE --ya se ha abordado en grupos de trabajo-- para ver qué se puede hacer.

   Según ha dicho, las únicas medidas que podrían tomarse serían sanciones y de momento éstas no están sobre la mesa, "pero podrían estarlo" porque la situación no mejora. Salvando las dimensiones, ha explicado, la situación en el país "tiene rasgos parecidos a los de Venezuela".

   En cuando a este país, ha explicado que la UE optó por no enviar representantes a la toma de posesión de Nicolás Maduro, cuyo nuevo mandato se basa en unas elecciones que la UE no reconoció. Así, ha explicado que se trató de un acto formal y que las embajadas europeas seguirán en Venezuela, pero que está por ver "si seguirán allí las embajadas del resto de países iberoamericanos".

   Preguntado por la breve detención, este domingo, del nuevo presidente del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, ha apuntado que a una detención de una hora "quizá no quepa llamarla detención" pero ha dejado claro que el Gobierno está preocupado y vigilante por el respeto a los derechos humanos y políticos en Venezuela.

   "El problema es cómo hacerle frente", ha reconocido, antes de explicar la posición del Gobierno de Pedro Sánchez, que pretende "combinar" la presión y la sanción con el intento de facilitar la comunicación entre Gobierno y oposición.

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