Publicado 08/01/2021 03:05CET

Mozambique.- La ONU advierte de la falta de fondos para proporcionar alimento a más de 750.000 personas en Mozambique

Una mujer desplazada y su hijo en Cabo Delgado
Una mujer desplazada y su hijo en Cabo Delgado - WFP/FALUME BACHIR - Archivo

MADRID 8 (EUROPA PRESS)

El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) advierte de la falta de fondos para proporcionar asistencia alimentaria a 500.000 desplazados internos y 250.000 personas de las comunidades de acogida afectadas por el conflicto en el norte de Mozambique, que se ve agravado por la crisis climática y la pandemia de la COVID-19.

"Sin fondos suficientes, el suministro de alimentos se verá comprometido" ha lamentado el PMA en un comunicado este miércoles, y, actualmente, necesita 10,5 millones de dólares (8,5 millones de euros) mensuales.

Aunque el PMA necesita 132,4 millones de dólares (108 millones de euros) para garantizar la asistencia alimentaria humanitaria durante los próximos 12 meses, hasta finales de diciembre solo se habían obtenido 24,4 millones de dólares (19,4 millones de euros).

Si el PMA consiguiera todos los recursos que necesita, podría desplegar ayuda humanitaria por carretera, mar y aire, para brindar asistencia vital cada mes a unos 750.000 desplazados internos y personas de la comunidad de acogida, ha asegurado.

El conflicto en la provincia de Cabo Delgado, en el norte del país, ha provocado que, desde 2017, casi medio millón de personas haya huido del territorio, cifras que se han agudizado con la violencia y la pandemia en este último año.

Actualmente, el PMA asiste a 400.000 personas en las provincias de Cabo Delgado, Nampula y Niassa, todas ellas en la parte más septentrional del país, con una canasta familiar mensual de cereales, aceite, frijoles secos y lentejas, además de asistencia en efectivo para que las familias compren artículos básicos en los mercados locales mediante el canje de cupones equivalentes a unos 50 dólares mensuales.

De no conseguir los recursos necesarios, el PMA se verá obligado a reducir o detener durante los próximos tres meses la "asistencia vital" a las personas afectadas por el conflicto, que son, además, "especialmente vulnerables a la propagación de la COVID-19 porque están hacinados en los campamentos, en los patios traseros de las familias de acogida y al aire libre sin refugio, servicios de salud y acceso a agua potable y saneamiento inadecuados o sin ellos", ha lamentado la representante del PMA en el país, Antonella D'Aprile.