Nicaragua cumple tres meses de protestas y no se rinde pese a la fuerte vigilancia tras la toma de control de Masaya

Manifestación contra Daniel Ortega
REUTERS / OSWALDO RIVAS
Publicado 19/07/2018 15:17:33CET

   MADRID, 18 Jul. (OTR/PRESS) -

   Crece la determinación de los manifestantes nicaragüenses contra el presidente Daniel Ortega pese a que ya se han cumplido tres meses desde que estallaran las protestas fuertemente reprimidas por el Gobierno y que han causado más de 350 muertos y cientos de heridos y detenidos.

   Fuerzas leales al presidente nicaragüense mantuvieron este miércoles bajo fuerte vigilancia la ciudad rebelde de Masaya tras desmantelar la víspera las barricadas levantadas por manifestantes en un operativo de seis horas, al acercarse el 39 aniversario de la Revolución Sandinista, el 19 de julio.

   Y en medio del triunfalismo de haber recuperado el bastión rebelde que se declaró 'libre de la dictadura de Ortega, el Ejecutivo celebrará el 39 aniversario de la revolución.

   El miércoles, policías y paramilitares encapuchados fuertemente armados recorrieron la ciudad en camionetas, mientras otros limpiaban las calles de los adoquines usados en las barreras de manifestantes antigubernamentales que habían tomado la ciudad.

   El ataque a Masaya fue un abierto desafío a la comunidad internacional, que en los últimos días ha intensificado los llamamientos a Ortega para que cese la represión y la violencia.

   La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó este miércoles una resolución que condena la represión a manifestantes y exhortó al gobierno de acordar un calendario electoral con los opositores.

   En el documento, aprobado por 21 votos a favor, tres en contra y siete abstenciones, la OEA reitera "su enérgica condena y su grave preocupación por todos los actos de violencia, represión y violaciones de Derechos Humanos, incluyendo aquellas cometidos por la Policía, grupos parapoliciales y otros actores contra el pueblo de Nicaragua".

   En concreto, ha condenado "los ataques contra el clero, el hostigamiento a los obispos católicos que participan en el diálogo nacional, y los actos de violencia en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, la sede de Cáritas y otros manifestantes pacíficos".

   En un paso más, el bloque hemisférico insta a las autoridades nicaragüenses a "identificar a los responsables a través de procedimientos legales correspondientes".

   Además, ha urgido "al Gobierno y a todas las partes a que participen activamente y de buena fe en el diálogo nacional, como un mecanismo para generar soluciones pacíficas y sostenibles (...) y el fortalecimiento de la democracia en ese país".

   A Ortega le han pedido "que considere todas las opciones para lograr este objetivo", incluido "un calendario electoral acordado conjuntamente en el contexto del diálogo nacional", y "que colabore para la efectiva implementación de los esfuerzos tendientes a fortalecer las instituciones democráticas en Nicaragua".

   Estados Unidos ha sido uno de los países más combativos. La delegación norteamericana ha conseguido que durante la sesión de este miércoles se proyectara el vídeo '¿Qué sos Nicaragua para dolerme tanto?', en el que se relatan las violaciones de los Derechos Humanos cometidas en Nicaragua desde abril.

"AQUÍ NO SE RINDE NADIE"

   Cientos de opositores planean desde "casas seguras" los próximos pasos a dar para conseguir que el presidente dimita.

   "Aquí no se rinde nadie", ha dicho a Reuters bajo condición de anonimato uno de los líderes del Movimiento 19 de Abril que escapó el martes de Monimbó, un pequeño poblado indígena situado 30 kilómetros al sur de Managua que ha sido asediado y tomado por fuerzas leales a Ortega.

   "Esto es como una pausa y volvemos", sostiene. Ahora comparte una casa con varios compañeros que, como él, lograron escapar de la ofensiva 'orteguista' del martes, que dejó dos muertos, un joven manifestante y un policía, de acuerdo con el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH).

   Grandes marchas, protestas esporádicas o aumentar la presión internacional son algunas de las opciones que barajan los líderes del movimiento antigubernamental. Para los próximos días, en los que se celebra el 39º aniversario de la Revolución Sandinista, hay previstas varias concentraciones en todo el país.

   Este miércoles, el movimiento campesino se ha manifestado frente a la cárcel de El Chipote, para exigir la liberación de los manifestantes detenidos. Según datos recabados por el CENIDH, actualmente hay 226 presos políticos la nación centroamericana.

   Sin embargo, en Monimbó algunos vecinos se alegran de que la ciudad haya sido "liberada". "Tengo una tiendita y desde que empezó esto llevo tres meses sin trabajar", se queja Sagrario Morales. "Ahora estoy alegre, alegrísima. No quiero que vuelvan estos desgraciados", afirma.

   La protestas estallaron en abril por una reforma de la seguridad social que aumentaba las contribuciones de empresarios y trabajadores y por primera vez ponía a cotizar a los jubilados, pero poco a poco aumentaron hasta reclamar la "democratización" de Nicaragua y la salida del Gobierno de la pareja presidencial.

   Ortega retiró la polémica reforma y ofreció un diálogo con la mediación de la Conferencia Episcopal que después de varias sesiones se ha estancado. El presidente se niega a abandonar el cargo para dar paso a unas elecciones anticipadas.

   La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha visitado varias veces el país en estos tres meses, ha denunciado graves abusos por parte de las fuerzas regulares y de grupos armados afines al Gobierno.