Publicado 17/03/2021 18:23CET

Níger.- UNICEF condena las "terribles matanzas" en Níger y señala el "impacto" del aumento de la violencia en el Sahel

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha condenado este miércoles "en los términos más fuertes posibles" las "terribles matanzas de civiles" perpetradas el lunes en dos localidades de la región de Tillabéri, que se saldaron con la muerte de al menos 58 personas, y ha señalado el "impacto devastador" del aumento de la violencia en la región del Sahel.

En un comunicado, la directora para África Central y Occidental de UNICEF, Marie-Pierre Poirier, ha señalado que entre los fallecidos figuran seis niños de entre 11 y 17 años. "Nos entristece profundamente que haya civiles, incluidos niños, entre las víctimas", ha lamentado.

Así, ha recordado que, a principios de enero, grupos armados llevaron a cabo en la misma región una serie de ataques coordinados en los pueblos de Tchamo-Bangou y Zaroumdareye, en los que mataron a al menos cien personas, incluidos 17 niños menores de 16 años.

"El aumento de la violencia armada en la región de Sahel Central está teniendo un impacto devastador en la supervivencia, educación, protección y desarrollo de los niños", ha señalado Poirier. "La creciente inseguridad en las fronteras con Burkina Faso y Malí ha agravado las necesidades de la región de Tillabéri, donde más de 95.000 personas se encuentran desplazadas", ha agregado.

En este contexto, ha trasladado que, en los últimos meses, el acceso de los actores humanitarios a las poblaciones afectadas por el conflicto se ha visto obstaculizado.

"Llegar a quienes lo necesitan es cada vez más difícil", ha indicado, subrayando que la violencia "está interrumpiendo los medios de vida y el acceso a servicios sociales como educación y atención sanitaria". "La inseguridad está empeorando vulnerabilidades crónicas", ha agregado Poirier, que ha apuntado a las mujeres y los niños como los que "están cargando con el mayor peso de la violencia".

Níger continúa enfrentándose a una combinación de crisis humanitarias de inicio rápido que se prolongan en el tiempo, y que se han visto agravadas por el impacto de la pandemia de COVID-19. Unos 3,8 millones de personas, incluidos 2 millones de niños, necesitan ayuda humanitaria en todo el país.