Publicado 24/03/2021 01:05CET

Nigeria.- Amnistía acusa a Boko Haram de crímenes de guerra contra mujeres y niñas en el noreste de Nigeria

Archivo - Desplazados en un campo a las afueras de Maiduguri, en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria
Archivo - Desplazados en un campo a las afueras de Maiduguri, en el estado de Borno, en el noreste de Nigeria - SALLY HAYDEN / SOPA IMAGES / ZUMA PRESS / CONTACTO

MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

La barbarie del grupo terrorista Boko Haram en el noreste de Nigeria ha dejado de forma recurrente casos de violencia sexual y otros abusos sobre mujeres y niñas, según una investigación de Amnistía Internacional que concluye que los yihadistas cometen crímenes de guerra y reclama la intervención del Tribunal Penal Internacional (TPI).

La ONG ha entrevistado en febrero y marzo a 22 vecinos de un grupo de pueblos del estado de Borno que han sido atacados varias veces desde finales de 2019. Sus testimonios dan cuenta de asesinatos y saqueos masivos y de una ausencia de ayuda que no siempre se palia cuando llegan las Fuerzas Armadas para recuperar el control de la zona.

Estos testigos cuentan que en al menos cinco pueblos de la zona de Magumeri se produjeron actos de violencia sexual contra mujeres a las que los milicianos sorprendían en sus casas o intentando huir.

Una de las personas entrevistadas cuenta cómo pudo ocultase en una vivienda junto a sus hijos tras ser agredida y oír a "unas mujeres que gritaban y chillaban y lloraban" en la casa de al lado. "Estaba muy asustada. Después de unos minutos, quizá 30, vi a los hombres salir de la casa. Eran cinco o seis con sus armas. Después, las mujeres estaban desorientadas. Su ropa no estaba normal", afirman.

Otras tres personas ofrecen un relato similar del mismo hecho y una curandera local confirma que atendió a varias mujeres víctimas de violación. Esta misma curandera explica que ya había tratado de otras dos supervivientes, una de ellas menor de edad, por un ataque a otro pueblo: "Podía ver el dolor en sus rostros".

En otros casos, los miembros de Boko Haram se llevaban a las mujeres a bordo de motocicletas y no las devolvían hasta días después, con claros signos de trauma, según el informe.

Ninguna de las mujeres con las que ha hablado Amnistía Internacional habría accedido a servicios de salud formales, lo que la ONG atribuye en parte a un estigma y a un miedo que hacen que en numerosas ocasiones los abusos terminen silenciados, a pesar de que sus secuelas permanecen. Al menos una de las supervivientes sigue sufriendo problemas de salud meses después del ataque.

LLAMAMIENTO AL TPI

Amnistía Internacional ha recordado que el Estatuto de Roma, tratado fundacional del TPI, establece que la violación y otras formas de violencia sexual constituyen crímenes de guerra en el contexto del conflicto. "Estas atrocidades son crímenes de guerra", ha sentenciado la directora de la organización en Nigeria, Osai Ojigho, en un comunicado.

En este sentido, ha instado a la corte con sede en La Haya a "abrir inmediatamente una investigación completa sobre las atrocidades cometidas por todas las partes y garantizar que los responsables rinden cuentas de sus actos, incluidos los crímenes contra mujeres y niñas".

Asimismo, también ha llamado a las autoridades nigerianas a abordar "con urgencia" la situación de las comunidades atacadas, "abandonadas por las fuerzas que deberían protegerlas y con "dificultades para obtener un reconocimiento o una respuesta a los horrores que han sufrido".

Según la ONG, muchas mujeres se sienten frustradas porque ni el Gobierno ni comunidad humanitaria ha hablado con ellas para asumir el alcance de las agresiones y saber la ayuda que necesitan ahora. Muchas piden a las autoridades que reconozcan lo ocurrido y pidan perdón, así como que hagan que los responsables rindan cuentas ante la Justicia.

Estas necesidades se hacen especialmente palpables entre los desplazados. "Necesitamos ayuda alimentaria. Por todas partes hay niños y niñas desnutridos. Algunas de las mujeres van al campo, (pero les) dijeron que se marcharan. Algunas están mendigando. Algunos (de nosotros) estamos vendiendo nuestras cosas", lamenta una mujer.

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