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MADRID 16 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un centenar de instructores y asesores militares han llegado a la Base Aérea de Bauchi, en Nigeria, para mejorar la formación y realizar labores de asesoramiento en las Fuerzas Armadas del país africano, según ha informado el Ejército nigeriano en un comunicado.
"En torno a un centenar de militares de Estados Unidos han llegado a la Base Aérea de Bauchi junto con el material asociado", ha confirmado el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas nigerianas en un comunicado tras haber solicitado formalmente apoyo de Estados Unidos para "unas necesidades concretas de formación militar, apoyo técnico y puesta en común de Inteligencia".
Esta "colaboración" permitirá al Ejército nigeriano tener acceso a "capacidades técnicas especializadas" para "reforzar la capacidad de Nigeria para disuadir las amenazas terroristas y mejorar la protección de comunidades vulnerables en el país". Busca así "identificar y neutralizar a los grupos terroristas extremistas que quieren desestabilizar al país".
Las Fuerzas Armadas nigerianas han subrayado que no son "fuerzas de combate" y que se limitarán a "asesoría y formación". "Todas las actividades de formación se llevarán a cabo bajo la autoridad, dirección y control del Gobierno nigeriano en estrecha colaboración con las Fuerzas Armadas Nigerianas", han explicado.
Estados Unidos llegó a bombardear supuestas posiciones de Estado Islámico en el estado nigeriano de Sokoto en diciembre de 2025, unas operaciones que contaron con la colaboración de Lagos tras varios meses de tensiones en los que el inquilino de la Casa Blanca denunció el supuesto "genocidio" de cristianos en el país africano, llegando a designarlo como un país de preocupación particular bajo la Ley de Libertad Religiosa Internacional y amenazando con una posible intervención militar.
El Gobierno del presidente nigeriano, Bola Tinubu, negó tal situación, si bien afronta desde hace años una crisis de seguridad por las actividades del grupo islamista Boko Haram y su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA), en el noreste, a la que se suma el aumento de los enfrentamientos entre comunidades de agricultores y pastores por el control de tierras fértiles, las ambiciones separatistas de los igbo y el auge de bandas criminales en partes del centro y el norte del que es el país más poblado de África.