Nigeria.- El Ejército de Nigeria investiga un vídeo en el que soldados torturan y ejecutan a un supuesto miliciano

Publicado 04/11/2019 16:21:18CET

MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Ejército de Nigeria ha anunciado este lunes una investigación en torno a un vídeo en el que se ve a varios soldados torturar y ejecutar a un supuesto miliciano del grupo yihadista Boko Haram.

El vídeo, que circuló durante el fin de semana a través de las redes sociales, muestra a soldados torturando y asesinando al sospechoso, que es posteriormente enterrado en una fosa de poca profundidad. Por ahora se desconoce cuándo y dónde tuvo lugar el suceso.

El Ejército ha indicado a través de su cuenta en la red social Twitter que ha visto el vídeo "que muestra supuestamente a personal del Ejército de Nigeria participando en una tortura poco profesional y la ejecución extrajudicial de un supuesto terrorista de Boko Haram".

Así, ha dicho que "probablemente" el vídeo fue grabado en el noreste del país y ha recalcado que "condena clara y firmemente" las acciones del responsable. "Este vil acto es completamente inaceptable, antiético y contrario a los preciados valores centrales del Ejército, especialmente el del respeto a otros y a sus derechos fundamentales", ha sostenido.

En este sentido, ha manifestado que las normas de actuación del Ejército "son inequívocas en lo relativo a los abusos de los Derechos Humanos y las acciones extrajudiciales, incluidos los derechos de los terroristas o combatientes arrestados o capturados".

"Las tropas en los diversos teatros de operaciones en Nigeria han recibido reiteradas advertencias para que desistan de infracciones de cualquier tipo, sin importar el nivel de desesperación, ira o provocación", ha explicado.

Por ello, el Ejército ha reiterado que "no autoriza, anima o aprueba la indisciplina, la conducta no profesional y la ejecución extrajudicial de sospechosos o combatientes".

"Allá donde se percibe o denuncia un comportamiento así, se toman sanciones o castigos decisivos y apropiados inmediatamente, siempre y cuando se haya confirmado, y los responsables en este caso no serán una excepción", ha señalado.

De esta forma, ha apuntado que "a raíz del visionado de este cruento vídeo, el Ejército ha abierto una investigación exhaustiva para detener a los culpables con el objetivo de que hagan frente al sistema de justicia militar".

"La población será informada de los resultados de las acciones adoptadas", ha dicho, al tiempo que ha sostenido que el Ejército "seguirá siendo profesional en la aplicación de sus papeles constitucionales y seguirá actuando en el marco de la ley, según las mejores prácticas nacionales e internacionales".

El Ejército y las fuerzas de seguridad nigerianas han sido acusadas de violaciones de los Derechos Humanos en el marco de sus operaciones contra Boko Haram y su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA), así como en la represión de las protestas del grupo chií Movimiento Islámico de Nigeria (IMN).

OPERACIONES CONTRA BOKO HARAM

El presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, aseguró a mediados de octubre que las operaciones de seguridad en el país han derivado en la "derrota sustancial" de Boko Haram y aplaudió las labores de las Fuerzas Armadas.

La organización yihadista, que inició en 2009 una insurgencia en el noreste de Nigeria que posteriormente se extendió a los vecinos Chad, Camerún y Níger, se dividió en dos en 2016.

La facción que mantiene el nombre de Boko Haram está liderada por Abubakr Shekau, quien juró lealtad a Estado Islámico en 2015 pero fue apartado como líder por la organización terrorista un año después.

La otra facción, conocida como Estado Islámico en África Occidental (ISWA, por sus siglas en inglés), estaba liderada hasta hace unas semanas por Abú Musab al Barnaui, aunque este habría sido apartado del cargo este mismo año.

Según un estudio publicado por el 'think-tank' Africa Center for Strategic Studies (ACSS), dependiente del Departamento de Defensa norteamericano, Boko Haram cometió 444 actos de violencia en 2018, un 25 por ciento menos de actividad con respecto al año anterior, y mató a 2.052 personas en 2018.

Por su parte, ISWA incrementó su actividad y triplicó sus acciones, pasando de 27 en 2017 a 83 el año pasado. Con ello también aumentaron sus víctimas, que alcanzaron las 687, un 58 por ciento más, según el estudio.