Nigeria.- Una relatora de la ONU alerta de que Nigeria es una "olla a presión" que requiere atención urgente

Publicado 03/09/2019 7:00:15CET

MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

La relatora especial de Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnes Callamard, ha alertado este martes de que la inseguridad en Nigeria requiere atención urgente y ha descrito el país como una "olla a presión".

"En términos generales, la situación que he hallado es de extrema preocupación", ha manifestado en un comunicado antes de expresar que existe un "número creciente de ataques y asesinatos, una criminalidad que va en aumento y una continua inseguridad".

En este sentido, ha advertido de la falta de "confianza en las instituciones, el alto nivel de resentimiento por parte de las comunidades y las tóxicas narrativas étnicas y religiosas, así como las ideologías extremistas presentes entre la población, que se caracterizan por la deshumanicación del otro".

Callamard, que ha destacado que se ha registrado un uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía y el Ejército en el país, ha hecho hincapié en la falta de investigaciones efectivas y de la gran impunidad existente, que perjudica fundamentalmente a los más vulnerables.

"La impunidad es de tal magnitud que fingir que no constituye una crisis es un gran error. Si ignoramos lo que pasa, el efecto de esto se extenderá a lo largo de la región dada la importancia de este país en el continente", ha sostenido.

En este sentido, ha manifestado que es necesario que se pongan en marcha una serie de medidas en el seno del poder judicial, así como de las fuerzas de seguridad, para evitar que la población acuda a la violencia ante la ausencia de justicia.

La relatora de Naciones Unidas ha apuntado a la grave situación existente en el estado de Borno, donde la población se ha visto atrapada entre los ataques violentos del grupo terrorista Boko Haram y las operaciones realizadas por las fuerzas nigerianas contra los milicianos.

Aproximadamente 1,7 millones de personas continúan desplazadas por el conflicto, mientras que 7,7 millones necesitan ayuda humanitaria, según datos de la ONU. El número estimado de víctimas mortales desde 2011 oscila entre 26.000 y 37.500 personas.