Publicado 10/12/2020 14:25CET

Nobel.- El PMA reivindica su labor al recibir el Nobel: "Los alimentos son el camino para la paz"

Reparto de alimentos por parte del PMA en la localidad de Karam, en Sudán del Sur
Reparto de alimentos por parte del PMA en la localidad de Karam, en Sudán del Sur - WFP/GABRIELA VIVACQUA - Archivo

Beasley aboga por dar alimentos "a todos" y advierte del impacto que puede tener la pandemia de coronavirus

ROMA, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

El director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), David Beasley, ha recibido este jueves el Premio Nobel de la Paz en un acto celebrado en Roma en el que ha subrayado que "los alimentos son el camino para la paz" y ha reivindicado la labor que cada día hace su organización en todo el planeta para acabar con el hambre.

"Por favor, no nos pidan que elijamos quién vive o quién muere. Con el espíritu de Alfred Nobel, como está inscrito en el mensaje 'paz y hermandad' de esta medalla, alimentemos a todos. Los alimentos son el camino para la paz", ha asegurado el director ejecutivo del PMA, en su discurso tras recoger el diploma y la medalla del Premio Nobel de la Paz de 2020 en un breve acto celebrado en Roma en lugar de en Oslo por las limitaciones derivadas de la pandemia de coronavirus.

Beasley ha subrayado el agradecimiento por el galardón en nombre de los "19.000 pacificadores" que integran el PMA y ha tenido palabras de reconocimiento para todos los integrantes de la agencia de Naciones Unidas que le precedieron, "especialmente para aquellos que murieron en acto de servicio" y para sus familias.

"Gracias por reconocer nuestro trabajo basado en utilizar los alimentos para combatir el hambre, mitigar la desestabilización de las naciones, impedir las migraciones masivas, poner fin a conflictos y crear estabilidad y paz", ha afirmado.

"Nosotros creemos que los alimentos son el camino para la paz", ha argumentado, antes de subrayar que le gustaría poder decir que "trabajando juntos" se puede acabar con el hambre que sufren "690 millones de personas que cada noche se van a la cama hambrientas".

"Sin embargo, hoy tenemos una crisis por delante", ha advertido, en referencia al impacto de la pandemia del nuevo coronavirus, antes de considerar que la concesión del Nobel de la Paz supone para el PMA "una llamada a la acción".

DENUNCIA EL USO DEL HAMBRE COMO "ARMA POLÍTICA Y MILITAR"

Una llamada a actuar en un momento en el que, según Beasley, a las guerras, al cambio climático y al "generalizado uso del hambre como arma política y militar" hay que sumar "una pandemia sanitaria global que lo hace todo exponencialmente peor, con 270 millones de personas marchando hacia la inanición". "Fallar a la ahora de afrontar sus necesidades causará una pandemia de hambre que hará pequeño el impacto de la COVID", ha asegurado.

Tras recordar que hay 30 millones de personas que dependen "al 100 por ciento" del PMA para "su supervivencia", Beasley ha destacado que las 19.000 personas que conforman la agencia de Naciones Unidas entienden su labor como "un acto de amor". "Como dijo el doctor (Martin Luther) King, Premio Nobel en 1964, 'El amor es el poder más duradero del mundo'", ha añadido.

El director ejecutivo del PMA ha destacado que cada año su organización da alimentos a 100 millones de personas pero ha dejado claro que lo que le preocupa es que el próximo año habrá "millones y millones de personas" en riesgo de inanición.

Beasley ha contrapuesto el dato de los 270 millones de personas al borde de la inanición actualmente, "lo que es más que toda la población de Europa Occidental, con los "400 billones de dólares de riqueza". "Incluso en el auge de la pandemia, en solo 90 días se crearon 2,7 billones de riqueza adicionales", ha señalado, antes de apuntar que solo se necesitan 5.000 millones de dólares "para salvar de la hambruna a 30 millones de vidas".

Desde Oslo, la presidenta del Comité Nobel de Noruega, Berit Reiss-Andersen, ha confiado en que en 2021 el director del PMA pueda dar su discurso de aceptación del galardón en el ayuntamiento de la capital noruega, como ha sucedido durante décadas cada 10 de diciembre, el día en que falleció Alfred Nobel.

"Confiamos en que el año que viene tengamos el honor de darle la bienvenida a Oslo para que pueda dar el discurso de aceptación del Nobel en nombre del PMA. Tendremos entonces la oportunidad de celebrar el Premio Nobel de la Paz de este año de la forma adecuada y acostumbrada", ha concluido.