Publicado 01/12/2021 08:43CET

Nueva Zelanda despliega efectivos del Ejército y la Policía en Islas Salomón tras una semana de fuertes protestas

El primer ministro de Islas Salomón, Manasseh Sogavare
El primer ministro de Islas Salomón, Manasseh Sogavare - GETTY IMAGES

MADRID, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, ha anunciado este miércoles el envío de policías y militares a Islas Salomón para hacer frente a los disturbios registrados en el marco de las protestas que han tenido lugar durante la última semana contra el Gobierno.

Miembros de la Fuerza de Defensa de Nueva Zelanda, junto a agentes de la Policía, llegarán a lo largo de la jornada a la capital, Honiara, para "ayudar a restaurar la paz y estabilidad", según ha explicado la mandataria.

Los manifestantes llevan días exigiendo la dimisión del primer ministro, Manasseh Sogavare, que decretó un confinamiento en la capital tras los primeros incidentes. "Estamos muy preocupados por los recientes disturbios en Honiara y, siguiendo la petición de ayer del Gobierno de Islas Salomón, hemos tomado medidas para ofrecer ayuda inmediata", ha dicho Ardern en un comunicado.

"Cada despliegue tiene sus riesgos y desafíos, pero los efectivos tienen una vasta experiencia en la región del Pacífico y son de los más cualificados cuando se trata de lograr una reducción de la tensión", ha explicado.

El contingente neozelandés, ha matizado, trabajará junto a la Real Policía de Islas Salomón junto a las fuerzas de Australia, Fiji y Papúa Nueva Guinea. El ministro de la Policía, Poto Williams, ha señalado que las fuerzas del país tienen un largo historial de "colaboración" con Islas Salomón, donde han estado presentes durante años.

Más de un millar de personas del personal de las fuerzas neozelandesas han trabajado en el país entre 2003 y 2013 en el marco de la Misión Regional de Asistencia en la zona.

Los disturbios han tenido lugar después de que un grupo de manifestantes irrumpiera la semana pasada por la fuerza en la sede del Parlamento después de que la Policía les impidiera la entrada al edificio, tras lo que se ha iniciado un incendio en las instalaciones.

En la protesta participaron personas llegadas desde la isla de Malaita, una de las que componen el archipiélago. Parlamentarios de esta isla que están integrados en el Gobierno habían pedido a la población que no se sumaran a las movilizaciones y han acusado a la oposición de incitar a la violencia.

Las protestas derivan de las demandas de la población de Malaita de un mayor desarrollo de la región y las diferencias entre el Gobierno central y las autoridades de la isla sobre la necesidad de mantener relaciones con China, algo que defiende Sogavare.