Publicado 20/04/2021 11:00CET

Numerosas ONG piden destinar el gasto militar de un día a la lucha contra el hambre para salvar 34 millones de vidas

Archivo - Imagen de archivo de un padre con su hijo en Somalia.
Archivo - Imagen de archivo de un padre con su hijo en Somalia. - UNICEF/UN057221/MAKUNDI - Archivo

Tan solo 26 horas de gasto militar a nivel mundial son suficientes para cubrir la demanda

La pandemia retrasa las ayudas y pone en peligro a las poblaciones más vulnerables

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Más de 250 organizaciones no gubernamentales han solicitado este martes en una carta que el gasto militar de un solo día sea destinado por la comunidad internacional a la lucha contra el hambre, lo que permitiría evitar que más de 34 millones de personas se vean abocadas a la hambruna en 2021.

En un documento conjunto, las ONG han alertado así de que un año después de que Naciones Unidas advirtiera de que venían "hambrunas de proporciones bíblicas", los donantes más ricos han financiado únicamente el 5 por ciento de la petición general realizada por la ONU para 2021 en materia de seguridad alimentaria, una cuantía que asciende a 7.800 millones de dólares (6.460 millones de euros). "No hay lugar para la hambruna en el siglo XXI", han aseverado antes de matizar que la historia "nos juzgará por las acciones que tomamos hoy".

Asimismo, los 5.500 millones de dólares (4.550 millones de euros) de financiación adicional solicitados recientemente por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) equivalen a menos de 26 horas de los 1,9 billones de dólares que los países invierten anualmente en gasto militar.

A finales de 2020, tal y como han indicado las ONG, la ONU denunció que unas 270 millones de personas corrían un alto riesgo de padecer hambre o sufrían ya algún tipo de desnutrición de forma grave. En este sentido, la organización ha señalado que hay 174 millones de personas en 58 países que han alcanzado ese nivel y que corren el riesgo de morir a causa de la desnutrición o la falta de alimentos, una cifra que podría aumentar durante los próximos meses.

Además, los precios de los alimentos han aumentado considerablemente durante los últimos siete años, si bien los conflictos son la principal causa del hambre en el mundo, la cual se ha agravado por el cambio climático y la pandemia de coronavirus.

En la misiva, las ONG apuntan a guerras como las de Yemen y Afganistán, así como los conflictos en Sudán del Sur y Nigeria, entre otros. Poco después de detectarse la pandemia de coronavirus, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió un alto el fuego mundial para hacer frente a la pandemia, pero muy pocos líderes han accedido a ponerlo realmente en práctica.

"Los líderes mundiales deben apoyar soluciones duraderas y sostenibles en zonas de conflicto y abrir vías para que el personal humanitario pueda acceder para salvar vidas", han destacado las ONG, entre las que se encuentran Save The Children, Oxfam Intermón, el Comité Internacional de Rescate, World Vision, CARE Internacional y Plan Internacional, entre otras.

El coordinador de la Red de la Sociedad Civil de la Cuenca del Lago Chad, Ahmed Shehu, ha manifestado que la situación en la zona es "realmente grave" dado que el 70 por ciento de los habitantes de la región son agricultores y no pueden acceder a sus tierras debido a la violencia.

"Han proporcionado alimentos a miles de personas durante años, pero ahora están arruinados. Al perder la producción de alimentos, se pierden puestos de trabajo, ingresos y la gente no puede comprar alimentos. Los trabajadores humanitarios ni siquiera podemos llegar con seguridad a las personas para ayudarlas", ha lamentado.

DONACIONES INSUFICIENTES

Las ONG han afirmado que en el primer trimestre de 2021, los donantes solo han aportado el 6,1 por ciento de los 36.000 millones de dólares (29.800 millones de euros) solicitados por la ONU y han instado a la comunidad internacional a contribuir al "alivio de la pobreza y la hambruna" y dar a la población "herramientas para construir mejores futuros". "Esto evitará futuros conflictos y desplazamientos", han matizado.

Inger Ashing, directora general de Save the Children, ha recalcado que los donantes han sido advertidos "una y otra vez" sobre su falta de acción, que provoca "la muerte y la desolación de niños y niñas".

"Es doloroso (no recaudar lo suficiente), porque los gobiernos tienen dinero. Que miles de niños mueran de hambre y enfermedades que se pueden prevenir en 2021 es una decisión política, a menos que los gobiernos tomen una decisión radical de ayudar a salvar sus vidas", ha insistido.

El presidente del Comité Internacional de Rescate, David Miliband, ha aseverado que el "empeoramiento del hambre en el mundo es un hecho terrible" y ha añadido que "cada día vemos el coste en vidas del hambre en los países en los que trabajamos".

Por ello, ha subrayado que "los líderes mundiales deben actuar ahora para evitar niveles de sufrimiento sin precedentes, mediante el aumento de la financiación y los esfuerzos diplomáticos para poner fin a los conflictos y mejorar el acceso de la ayuda humanitaria".

Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Intermón, ha declarado que, precisamente, son los países ricos los que están "recortando su ayuda alimentaria mientras millones de personas pasan hambre", lo que ha calificado de "fracaso político". En este sentido, ha puntualizado que "deben revertir urgentemente estas decisiones".

DAR UN PASO ADELANTE

La secretaria general de CARE International, Sofía Sprechmann, ha indicado por su parte que "ya sea en Yemen, Siria o República Democrática del Congo, la financiación (...) no se materializa". Sin embargo, ha dicho, "se invierten billones en paquetes de rescate para empresas de todo el mundo".

"Los donantes deben dar un paso adelante. No es una cuestión de disponibilidad, sino una cuestión de voluntad política. La base de datos de CARE nos dice que por cada dólar que ganan las mujeres, 80 centavos vuelven a la familia, en comparación con 30 centavos de cada dólar que ganan los hombres. La desigualdad de género es un factor clave que predice la aparición y recurrencia de los conflictos armados", ha afirmado.

A ellos se han sumado Charlotte Slente, secretaria general del Consejo Danés para los Refugiados, y Andrew Morley, presidente de World Vision, quienes han hecho hincapié en que la actual situación y la falta de acceso a los alimentos empeora gravemente la situación en la que se encuentran millones de refugiados y personas desplazadas en todo el mundo.

"Permítanme ser directo: no hay lugar ni excusa para el hambre en el siglo XXI. El hecho de que hayamos llegado a este punto demuestra que ha habido un claro y catastrófico fracaso moral por parte de la comunidad internacional. Una generación de niñas y niños necesita que les demos esperanza, apoyándoles y capacitándoles para que alcancen todo su potencial", ha sostenido Morley.

Para Turfail Hussain, director interino de Islamic Relief Worldwide, recortar las ayudas en medio de una pandemia es "moralmente aborrecible y corre el riesgo de hacer retroceder décadas de desarrollo". "No actuar ahora ensombrecerá a las generaciones venideras", ha advertido antes de llamar a la "solidaridad mundial".

Finalmente, la directora de Plan Internacional, Anne-Birgitte Albrechtsen, ha expresado que "estamos asistiendo a una devastadora crisis mundial del hambre, que afectará sobre todo a niñas y mujeres".

En este sentido, ha puntualizado que en países como Sudán del Sur ya hay "noticias de muertes relacionadas con el hambre" y de familias que "pasan días enteros sin comer".

"Otras están tomando decisiones desgarradoras, casando a sus hijas antes de tiempo o guardando los pocos alimentos que tienen para los miembros del hogar que trabajan. Es fundamental que los líderes mundiales den un paso adelante y proporcionen más fondos para la ayuda humanitaria; de lo contrario, corremos el riesgo de que se produzcan millones de muertes evitables", ha zanjado.

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