Actualizado 05/06/2013 07:26 CET

Insulza insta a los países de la OEA a mostrar su "voluntad de hacer las reformas necesarias" sobre drogas

Pide concretar el concepto de "ruptura del orden democrático" para evitar futuras crisis regionales

MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, ha instado este martes, en la sesión inaugural de la Asamblea General, que se celebra en Guatemala, a los países miembro a "mostrar su voluntad de hacer las reformas necesarias" en la política regional contra las drogas.

"En esta Asamblea General debemos formular un itinerario de trabajo razonable, que demuestre, por una parte, que existe voluntad de hacer las reformas necesarias y, al mismo tiempo, conducir el proceso con la prudencia que merece. Se trata de lanzar un debate ordenado y productivo con una nueva mentalidad", ha dicho.

Insulza ha argumentado que, dado que "el problema de las drogas atañe a todos los países y todos tienen responsabilidades compartidas, surge la clara conclusión de que para enfrentarlo adecuadamente se requiere de un enfoque múltiple, de una gran flexibilidad". "Para ser exitosos, debemos mantener la unidad en la diversidad", ha subrayado.

El ex ministro chileno ha considerado que se trata de un "debate histórico" que "acaba con un tabú de numerosas décadas, de que ciertas discusiones no se podían sostener en el más alto nivel" y que hoy, en cambio, se legitima porque puede dar paso a acciones para reducir las tasas de violencia y los profundos estragos a la salud".

A este respecto, ha recordado que el problema de las drogas "es el principal tema de seguridad pública" de la región porque "el narcotráfico, practicado por organizaciones criminales, es una de las principales fuentes de violencia y del temor que afecta a todos los habitantes de las Américas".

En segundo lugar, ha apuntado que "es también un desafío a nuestras políticas de salud pública, insuficientes para enfrentar el drama de la drogadicción, lo cual permite que aún se trate a las personas que sufren de esa adicción como delincuentes y no como enfermos que deben ser objeto de atención especializada".

"Las drogas destruyen vidas, destruyen familias y generan graves riesgos para nuestra cohesión social. Es preciso dar cuenta de ella atendiendo a los que padecen el mal de la adicción", ha defendido el líder regional.

CRISIS POLÍTICAS

Por otro lado, Insulza ha instado a los jefes de Estado y de Gobierno americanos a "dar una definición clara de lo que entendemos colectivamente como 'ruptura del orden democrático', para actuar sobre una base común cuando sea necesario".

Sobre este tema ha recordado la crisis política que se desató cuando el Congreso de Paraguay destituyó a Fernando Lugo como presidente por "mal desempeño de sus funciones", algo que fue considerado por unos países como un golpe de Estado, lo que llevó a la división regional por la disparidad de criterios.

"No compartí la calificación de 'golpe de Estado' que se dio por algunos países miembros a esos hechos, porque nunca había sido esa la calificación aplicada a casos similares", ha confesado, indicando que como vía intermedia la OEA optó por "restablecer el diálogo constitucional en ese país".

Insulza también ha señalado que la región "tiene aún serios problemas de calidad de gobierno y de insuficiencia del aparato estatal para cumplir las tareas que la ciudadanía le asigna en democracia", así como "desafíos enormes en materia de pobreza y desigualdad".

En concreto, se ha referido a la "fragilidad institucional" que "encierra el peligro de sustituir la democracia de leyes e instituciones por una democracia de personalidades dominantes". "Muchas veces olvidamos que la oposición política es también parte integral de la institucionalidad democrática", ha criticado.

REFORMA DE LA OEA

En tercer lugar, ha subrayado la necesidad de llevar a cabo una reforma de la OEA, advirtiendo de que "no podrá seguir desarrollando su actividad con los recursos de los que dispone, si no reorganiza su acción en torno a lo que son sus principales objetivos de paz, democracia, Derechos Humanos, seguridad y desarrollo".

"Abarcamos hoy demasiadas tareas que, siendo todas importantes, no se ajustan a esas prioridades, y con su ejecución no hacemos una real diferencia y distraemos recursos de nuestros objetivos principales", ha explicado.

Insulza ha sostenido que "esta es ya una discusión impostergable" y ha solicitado el apoyo de los líderes regionales, al tiempo que ha comprometido "sus esfuerzos para contribuir a un diálogo, que debe permitirnos, en el más breve plazo, culminar la construcción de la OEA del Siglo XXI".

DEFENSA DE LA OEA

Asimismo, el secretario general ha defendido la vigencia de la OEA como "el mayor espacio de diálogo político franco y abierto del hemisferio". "Aquí se discuten todos los temas que los países miembros quieren y se respetan por igual las ideas de todos", ha aseverado.

Entre los logros de la OEA ha destacado que "la democracia se ha fortalecido como nunca en el continente". "Ello se expresa en la transparencia de los procesos electorales en nuestros países, en los cuales el sufragio es universal, secreto, libre e informado y en los que los resultados son reconocidos", ha indicado.

También ha destacado que "la gobernabilidad democrática de la región ha aumentado ostensiblemente". "En los quince años que van entre 1990 y 2005, 18 gobiernos concluyeron anticipadamente sus mandatos, por golpes de Estado, renuncia o destitución. En los últimos ocho años, estos casos se redujeron a dos", ha informado.

Además, ha valorado la voluntad de los países miembros de fortalecer el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, especialmente la Comisión y la Corte, "a pesar de los pronósticos negativos de algunos editorialistas de la región".