Publicado 09/11/2021 09:27CET

La ONU alerta del "deterioro" de la situación en Birmania y destaca que más de tres personas necesitan ayuda humanitaria

Archivo - El coordinador de Ayuda de Emergencia de Naciones Unidas, Martin Griffiths
Archivo - El coordinador de Ayuda de Emergencia de Naciones Unidas, Martin Griffiths - John Macdougall/AFP-Pool/dpa - Archivo

MADRID, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

El coordinador de Ayuda de Emergencia de Naciones Unidas, Martin Griffiths, ha alertado del "deterioro" de la situación humanitaria en Birmania y ha destacado que más de tres millones de personas necesitan ayuda humanitaria "a causa del creciente conflicto y la inseguridad, el coronavirus y la crisis económica".

"Sin un fin de la violencia y una solución pacífica a la crisis en Birmania, esta cifra sólo aumentará", ha manifestado, en un mensaje publicado coincidiendo con el primer aniversario de las elecciones parlamentarias del 8 de noviembre de 2020, cuyos resultados fueron anulados a través de un golpe de Estado militar en febrero.

Así, ha recordado que desde la asonada del 1 de febrero "miles de personas se han visto forzadas a huir de sus hogares a causa de la violencia en el país, con 223.000 desplazados internos, incluidos 165.000 en el sureste del país que se suman a un número significativo de personas ya desplazadas en los estados de Rajine, Chin, Shan y Kachin antes del alzamiento".

Griffiths ha hecho hincapié en que "el desplazamiento a largo plazo sigue sin resolverse, con 144.000 rohingyas aún confiados en campamentos e instalaciones similares en Rajine, muchos después de su desplazamiento en 2012, mientras que más de 105.000 personas siguen desplazadas en Kachin y Shan desde hace muchos años".

"Estoy cada vez más preocupado por las informaciones sobre el aumento de la inseguridad alimentaria en zonas urbanas y sus alrededores, incluidos Rangún y Mandalay", ha dicho, al tiempo que ha incidido en que "durante las últimas semanas la situación en el noroeste del país se ha convertido en extremadamente preocupante por el repunte de las hostilidades entre el Ejército y la Fuerza de Defensa de Chinlandia en el estado de Chin y con las Fuerzas de Defensa Popular en las regiones de Magway y Sagaing".

En este sentido, ha apuntado que "más de 37.000 personas, incluidas mujeres y niños, se han visto desplazadas, mientras que 160 casas han sido incendiadas, incluidas iglesias y oficinas de una organización humanitaria". "Los ataques contra civiles e infraestructura civil, incluidos trabajadores humanitarios y sus instalaciones, están claramente prohibidos por el Derecho Humanitario y deben detenerse inmediatamente", ha añadido.

"Los trabajadores humanitarios están entregando ayuda a los que la necesitan en Birmania. Este año han alcanzado a más de 1,67 millones de personas con comida, dinero en efectivo y asistencia nutricional", ha resaltado Griffiths, quien ha criticado las "extremas limitaciones" al acceso humanitario por "impedimentos burocráticos por parte de las Fuerzas Armadas".

Por ello, ha pedido al Ejército "y a todas las partes" que garanticen "un acceso humanitario seguro, rápido y sin restricciones", al tiempo que ha reclamado a la comunidad internacional que aumente la entrega de fondos al Plan de Respuesta Humanitaria para Birmania.

"La población de Birmania necesita nuestra ayuda para garantizar sus derechos básicos y garantizar que pueden vivir con dignidad. El mundo está mirando. Pido a todas las partes que respeten totalmente sus obligaciones bajo el Derecho Humanitario para proteger a los civiles, garantizar que pueden moverse libremente en busca de seguridad cuando lo necesiten y permitir la entrega de ayuda humanitaria a los que la necesiten, incluidos los que se han visto forzados a huir de la violencia", ha remachado.

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