Publicado 16/11/2020 20:55CET

La ONU aplaude el aumento de la coordinación en el G5 Sahel pero advierte de los "desafíos sobrecogedores" en la región

Militar francés de la Operación Barkhane en Malí
Militar francés de la Operación Barkhane en Malí - MINISTERIO DE DEFENSA DE FRANCIA - Archivo

MADRID, 16 Nov. (EUROPA PRESS) -

El secretario general adjunto del Departamento de Operaciones de Paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, ha destacado este lunes el aumento de la coordinación en el seno de la Fuerza Conjunta del G5 Sahel, si bien ha advertido de que existen "desafíos sobrecogedores" en la región, sacudida por un incremento de los ataques yihadistas durante los últimos años.

"Aplaudimos el aumento de la coordinación entre los actores de seguridad sobre el terreno para una presencia más visible de las fuerzas de defensa y seguridad en la región, así como el aumento de la presión sobre los grupos terroristas", ha dicho.

Lacroix, que ha participado durante la jornada en una videoconferencia sobre la Fuerza Conjunta del G5 Sahel --integrada por Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania y Níger--, ha hecho hincapié en que las operaciones antiterroristas en esta región del continente "se han intensificado" en medio de la pandemia de coronavirus.

Así, ha dicho que el apoyo operacional y logístico de la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) es "clave", especialmente en lo relativo a "alimentos de primera necesidad", si bien ha alertado de que es necesaria una "financiación más predecible" para garantizar que la Fuerza Conjunta puede mantener sus operaciones.

"La Fuerza Conjunta del G5 Sahel juega un papel clave en la respuesta regional al extremismo violento. Es fundamental que reciba la ayuda que necesita para llevar a cabo sus tareas", ha manifestado, antes de hacer hincapié en la necesidad de que haya "un marco de respeto a los Derechos Humanos" en las operaciones.

Por ello, ha destacado que "pese a los alentadores progresos" logrados recientemente, "queda mucho más por hacer". "Mientras continúan los llamamientos para la movilización de recursos adicionales para apoyar la lucha contra el terrorismo de la Fuerza Conjunta, también lo hacen los llamamientos para una mayor movilización para hacer frente a la pobreza y a la crisis humanitaria sin precedentes a la que hace frente la región". "Fortalecer la Fuerza Conjunta es sólo un aspecto del apoyo de la comunidad internacional", ha zanjado.

MEJORAR LA GOBERNANZA

En esta línea se ha expresado el embajador de Malí, Issa Konfourou, quien ha manifestado en nombre de los países del G5 Sahel que es necesaria una "buena gobernanza" en la región, al tiempo que ha reiterado el compromiso de estos estados con llevar a cabo sus operaciones respetando los Derechos Humanos.

Konfourou ha incidido en las "tendencias positivas" sobre "mejor coordinación de las operaciones militares", tanto den el seno de la Fuerza Conjunta como con los socios internacionales.

Por su parte, Koen Vervaeke, director para África del Servicio Europeo de Acción Exterior, ha alertado de que la "preocupante" confluencia de fuerzas y acontecimientos en la región requiere una postura "más ambiciosa", incluida una gobernanza más inclusiva.

La región del Sahel se ha visto sacudida en los últimos años por un repunte de los ataques por parte de grupos yihadistas, incluidos la filial de Al Qaeda, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), y la de Estado Islámico, Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS).

La creciente actividad de estos grupos ha venido acompañada de un incremento de las tensiones de carácter étnico, lo que ha motivado numerosos incidentes de violencia intercomunitaria, especialmente en Malí y Burkina Faso, a los que se suman además los abusos cometidos por las fuerzas de seguridad.

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