Publicado 07/02/2020 2:39:41CET

La ONU dice que los contactos políticos entre las partes en Libia arrancarán el 26 de febrero en Ginebra

Afirma que las conversaciones a nivel militar han permitido lograr "progresos"

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El enviado especial de Naciones Unidas para Libia, Ghasán Salamé, ha afirmado este jueves que las conversaciones entre las delegaciones militares de ambas partes enfrentadas han permitido lograr "progresos" y ha anunciado que los contactos a nivel político arrancarán el 26 de febrero en Ginebra.

El grupo de contacto, cuya creación fue pactada en el foro celebrado en Berlín el 19 de enero, tiene como principal misión verificar el cumplimiento de la tregua a la que teóricamente se comprometieron las partes. Ambas, sin embargo, se han reprochado violaciones de dicho acuerdo en las últimas semanas.

El enviado especial de la ONU ha incidido en que este grupo "es una de las tres vías" que se están intentando organizar para impulsar un proceso de paz, antes de agregar que la vía económica y financiera "dará su segundo paso" el 9 de febrero --tras el encuentro en El Cairo del 6 de enero-- y que la política "se abrirá el 26 de febrero" en Ginebra.

Salamé ha indicado que "la vía política va con retraso porque aún se está a la espera de que las dos cámaras selecciones a sus representantes" y ha confirmado que las delegaciones militares no están manteniendo contactos directos, sino a través de él.

"No hemos presionado para que haya una reunión común y las dos partes no lo han exigido", ha apuntado el enviado especial, quien ha agregado que "no hay ningún problema con ello". "No he venido a Ginebra para hacerme una foto con dos personas dándose la mano (...) Mi objetivo es llegar a un acuerdo", ha argüido.

"Me gustaría decir que me satisface mucho ver un claro espíritu nacional inspirando a ambas delegaciones", ha indicado, antes de resaltar que ha habido "progresos" en "muchos asuntos importantes". "Tenemos ante nosotros un número significativo de puntos de convergencia", ha añadido.

Salamé ha manifestado que, pese a estos avances, aún se trabaja en "refinar el borrador inicial" y "reducir las diferencias en unos pocos puntos de divergencia" existentes, al tiempo que ha hecho hincapié en que los progresos se están logrando debido a la "sensación de urgencia" sobre la necesidad de convertir la tregua "en un alto el fuego duradero y permanente".

En este sentido, ha apuntado que "los negociadores se verían ayudados si hubiera más calma en los frentes y no hubiera actos provocativos de carácter militar por parte de ninguna de las partes en conflicto".

Asimismo, ha defendido que se trata de "un diálogo puro entre libios" para conseguir "traducir la tregua aceptada por las dos partes el 12 de enero en un alto el fuego duradero", antes de agregar que las conversaciones giran en torno a asuntos como el armamento pesado, los desplazados internos, el regreso de los civiles a las zonas que actualmente son parte del frente, la gestión de los grupos armados y el proceso de supervisión del alto el fuego.

"La comisión militar conjunta estará involucrada en la supervisión del alto el fuego bajo auspicios de la Misión de Apoyo de la ONU en Libia (UNSMIL)", ha desvelado Salamé, quien ha indicado que "esto es aceptable para ambas partes". "Los detalles del alto el fuego sobre el terreno están siendo discutidos", ha agregado.

VIOLACIONES DEL EMBARGO

Por otra parte, ha vuelto a criticar que "muchos países presentes en la conferencia de Berlín se comprometieron a tener un respeto más honesto del alto el fuego y no lo han hecho". "Tenemos pruebas de que ambas partes se han beneficiado de nuevas llegadas de armas, nuevos tipos de armas y munición y nuevos reclutas o combatientes extranjeros", ha dicho.

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, tildó el martes de "escándalo" las violaciones de la tregua, al tiempo que recalcó que está "profundamente frustrado" por la situación.

"Tuvimos a un número de países que se juntaron en Berlín y se comprometieron a no interferir en el proceso libio y a no enviar armas o participar de ninguna forma en los combates", dijo, antes de reiterar que "lo cierto es que el embargo (de armas) del Consejo de Seguridad (de la ONU) sigue siendo violado".

El enviado de la ONU ha tenido palabras además para criticar el bloqueo de los puertos petroleros por parte de las fuerzas leales al mariscal de campo Jalifa Haftar, leal a las autoridades asentadas en el este del país, y ha destacado que "el país vive de las exportaciones de petróleo y gas".

"Esta no es una situación saludable, dado que todos los libios, toda la población libia, no se ve ayudada por la detención de las exportaciones", ha puntualizado, al tiempo que ha agregado que "este será uno de los puntos principales de la agenda" durante las reuniones de las delegaciones económicas el domingo.

Por último, Salamé ha destacado además que espera que pueda haber un acuerdo antes de que las delegaciones abandonen Ginebra, si bien el borrador que se pacte deberá ser enviado a Libia para que los líderes políticos lo debatan. "Si logramos un acuerdo sólido sería un muy, muy buen paso adelante", ha remachado.

Libia vive sumida en el caos desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011. A día de hoy, se disputan el poder el Gobierno de unidad, encabezado por Fayez Serraj y con sede en Trípoli, y otra administración establecida en el este que tiene como principal baluarte la capacidad militar de las fuerzas de Haftar, que en abril de 2019 lanzaron una ofensiva sobre la capital.

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