Publicado 04/11/2020 21:13CET

La ONU expresa su "alarma" por la situación en Etiopía y pide "reducir las tensiones" tras la ofensiva en Tigray

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres - Michael Kappeler/dpa/Pool/dpa - Archivo

MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha expresado este miércoles su "alarma" por los combates registrados durante la jornada en la región etiope de Tigray, después de que el primer ministro, Abiy Ahmed, anunciara una ofensiva militar en respuesta a un ataque contra una base por parte del grupo Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF), que gobierna en la región.

Guterres ha hecho un llamamiento a la puesta en marcha de "medidas inmediatas para reducir las tensiones y garantizar una resolución pacífica a la disputa" y ha subrayado "la importancia de la estabilidad de Etiopía para la región del Cuerno de África".

Asimismo, ha expresado "el compromiso de la ONU, con sus socios en la región, para apoyar al Gobierno de Etiopía en sus esfuerzos de reforma, destinados a garantizar un futuro pacífico y seguro para todos sus pueblos", según ha indicado el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric.

Abiy ha señalado este mismo miércoles el Ejército ha "repelido" la ofensiva del Frente TPLF, horas después de anunciar una ofensiva en la zona en respuesta a un ataque contra una base militar, sin dar un balance de muertos en los enfrentamientos, según ha informado la cadena de televisión etíope Fana.

Así, ha indicado que "el Ejército no sólo ha rechazado los ataques, sino que ha logrado controlar ubicaciones importantes", al tiempo que ha asegurado que las fuerzas etíopes "llevarán a cabo más operaciones en los próximos días", tal y como ha recogido la agencia alemana de noticias DPA.

El primer ministro etíope había anunciado horas antes el inicio de operaciones contra el TPLF --dominador de la política en el segundo país más poblado de África durante casi tres décadas antes de que el primer ministro llegara al poder en 2018 gracias a protestas antigubernamentales-- tras "meses de constante provocación e incitación a la violencia".

Sin embargo, el Gobierno ha informado de que el grupo, ha atacado una de sus bases militares en la región y ha intentado "robar equipamiento militar", la gota que ha colmado el vaso para Abiy. La base atacada es la sede del Ejército en la ciudad de Mekelle, escenario de enfrentamientos durante las últimas horas.

Posteriormente, el Gobierno etíope ha decretado el estado de emergencia durante un periodo de seis meses en Tigray asumiendo la responsabilidad del Estado de "mantener la paz y la seguridad de sus ciudadanos y para prevenir actos que puedan llevar al país a una mayor inestabilidad".

Tras la decisión de Abiy se ha registrado un corte de los servicios de Internet y telefonía móvil en la región de Tigray, según ha confirmado NetBlocks a través de su cuenta en la red social Twitter.

ALARMA ENTRE LAS ONG

Por su parte, el director de la organización no gubernamental Amnistía Internacional para África oriental y meridional, Deprose Muchena, ha señalado que "la decisión de enviar al Ejército no sólo supone un aumento de las tensiones entre el Gobierno federal y las autoridades regionales de Tigray, sino que pone muchas vidas en riesgo y amenaza con una espiral descendente para los Derechos Humanos en Etiopía".

"Pedimos a las autoridades en Etiopía, tanto a nivel federal como regional, que garanticen que el Derecho Humanitario el respetado en la región de Tigray y garantizar que se protege la vida de la gente", ha dicho, antes de resaltar que "el uso de fuerza letal debe estar restringido a cuando sea estrictamente inevitable ante una amenaza inminente de muerte o heridas graves".

Así, ha reclamado además a las autoridades que "restauren inmediatamente" los servicios de Internet y telefonía en Tigray "para permitir que la gente se comunique, en línea con el derecho a la libertad de expresión, y que permitan una supervisión de la situación de los Derechos Humanos allí".

A las voces de alarma se ha sumado el secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), Jan Egeland, quien ha mostrado su "profunda preocupación" por la situación en Etiopía, "un país que ya sufría un desplazamiento masivo y unas necesidades humanitarias generalizadas".

"El aumento de las hostilidades en la región de Tigray amenaza la seguridad inmediata de cientos de miles de personas. Cualquier aumento de la violencia presagia una mayor desestabilización regional y un desastre humanitario", ha sostenido, antes de pedir a las partes un "diálogo" y "medidas apropiadas para poner fin a las acciones militares".

En este sentido, ha recordado que "en estos momentos hay 1,82 millones de desplazados internos en Etiopía, además de 790.000 refugiados que buscan protección de otros conflictos en la región de África oriental", por lo que "las necesidades humanitarias son altas y los recursos para darles respuesta son escasos, especialmente durante la pandemia".

Egeland ha argüido que Abiy, quien en 2019 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, "debe gestionar esta crisis con cuidado y mantenerse firme para evitar que la situación humanitaria se deteriore aún más". "Mientras el mundo se centra en las elecciones en Estados Unidos, los líderes regionales y la comunidad internacional deben permanecer alerta y trabajar activamente para evitar que Etiopía se suma aún más en un conflicto", ha zanjado.

LA DISPUTA

El TPLF fue el partido fuerte dentro de la coalición que gobernó Etiopía desde 1991, el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (EPRDF), una alianza sustentada en las etnias, hasta la llegada al poder de Abiy.

Apartado del poder, el TPLF ha visto en las reformas acometidas por Abiy, en particular las relativas a abusos de Derechos Humanos y de reconciliación con grupos armados entre otros, como una 'caza de brujas' contra sus dirigentes, los cuales se vieron en muchos casos apartados de los cargos que ocupaban.

La ruptura definitiva la marcó la creación del Partido de la Prosperidad a finales de 2019 por parte de Abiy para dejar atrás al EPRDF. Todos los partidos que integraban la alianza gobernante, y algunos más en su órbita, se sumaron a la nueva formación, con la excepción del TPLF, lo que también dejó al partido al margen de la toma de decisiones en el Gobierno federal.

Así las cosas, el TPLF siguió adelante con el plan de celebrar elecciones en Tigray, fronteriza con Eritrea, en septiembre pese a que la comisión electoral había decidido el aplazamiento de las generales al próximo año por la pandemia y a las presiones del Gobierno para que no siguiera adelante con sus planes.

Posteriormente, anunció que no reconocía al Gobierno central y reclamó a todos sus representantes regionales que abandonaron las instituciones argumentando que Abiy se encuentra ilegalmente en el cargo tras el fin de su mandato.

En medio de estas tensiones, las autoridades han acusado al TPLF de estar detrás de varias decenas de muertos en la región de Oromía junto con miembros del grupo rebelde Frente de Liberación Oromo (OLF-Shane). Por otra parte, el martes se presentó ante el Parlamento una propuesta para designar al TPLF como una organización terrorista.

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