Publicado 09/04/2021 12:05CET

La ONU lamenta "los lentos progresos en la rendición de cuentas" ante la violencia intercomunitaria en Darfur (Sudán)

Archivo - La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
Archivo - La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet. - Violaine Martin/UN Geneva/dpa - Archivo

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha lamentado este viernes "los lentos progresos en la rendición de cuentas" a causa de la violencia intercomunitaria en la capital del estado de sudanés de Darfur Occidental (oeste), Al Geneina, después de la muerte de más de 130 personas en nuevos combates durante los últimos días.

La portavoz de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Marta Hurtado, ha lamentado en rueda de prensa que esta falta de avances tenga lugar "ante esta violencia y la previa" y "pese a los repetidos llamamientos por parte de las víctimas y sus familias".

Hurtado ha resaltado que los últimos incidentes "recuerdan los vistos en Darfur Occidental tras los enfrentamientos previos a finales de 2019 y, más recientemente, a mediados de enero", antes de confirmar que durante los enfrentamientos fueron destruidos o dañados un hospital y un complejo de la ONU.

"De forma similar a situaciones de violencia previas en Al Geneina, las autoridades fracasaron a la hora de detener los combates, pese a la robusta presencia de las fuerzas de seguridad", ha sostenido, al tiempo que ha pedido a las autoridades que "cumplan su papel de proteger a la población sin discriminación".

En este sentido, ha hecho hincapié en que "todas las tribus responsables de violencia en Darfur deben ser desarmadas y el Estado debe ser capaz de mantener el orden y garantizar el Estado de Derecho, incluido evitar que civiles armados se tomen la ley por su propia mano".

"Reconocemos que, tras los últimos enfrentamientos, las autoridades han dado pasos para contener la situación en la zona. Aplaudimos el compromiso del Gobierno para abordar las causas subyacentes de la violencia, especialmente las disputas sobre tierras, pastos y recursos hídricos, que están en el centro de las arraigadas divisiones tribales", ha añadido.

Hurtado ha reclamado además investigaciones "independientes, imparciales y exhaustivas" y "un proceso de rendición de cuentas efectivo" de cara a un proceso de reconciliación y una paz "duradera". "Todos los responsables de abusos de los Derechos Humanos deben rendir cuentas", ha recalcado.

"Las disputas entre las partes deben ser abordadas, tras décadas de disputas étnicas, azuzadas por el régimen previo (en referencia al expresidente Omar Hasán al Bashir). Nuestra oficina en Sudán está dispuesta a ayudar al Gobierno para lograr rendición de cuentas y justicia", ha zanjado.

MÁS DE 130 MUERTOS

El gobernador de Darfur Occidental, Mohamed Abdalá al Doma, afirmó el jueves que el balance de víctimas había ascendido a 132 muertos y 208 heridos, antes de agregar que los saqueos continuaban en zonas periféricas de la capital regional, según ha recogido la agencia estatal sudanesa de noticias, SUNA.

Pese a ello, manifestó que la situación era de relativa calma, si bien reseñó que durante la jornada del jueves no había servicios de electricidad y agua, al tiempo que apuntó a una escasez de alimentos y pan. Por otra parte, dijo que las fuerzas de seguridad estaban haciendo esfuerzos para contener la situación, si bien incidió en que necesitaban ayuda.

Por su parte, el Comité de Doctores de Darfur Occidental cifró los muertos en 125, entre ellos algunos en estado grave, e indicó que los equipos son incapaces de acceder a los almacenes para lograr suministro debido a las dificultades de seguridad.

"Si las cosas siguen así y no hay una intervención urgente, los servicios médicos colapsarán de forma inevitable en los próximos días en toda la ciudad", alertó el comité, que agregó que las partes en conflicto deben respetar la "neutralidad" de los trabajadores e instalaciones sanitarias.

ESTADO DE EMERGENCIA

El Gobierno de Sudán decretó el lunes el estado de emergencia en Darfur Occidental tras los enfrentamientos, que estallaron durante el fin de semana tras el asesinato de dos miembros de la comunidad masalit a manos de integrantes de tribus árabes nómadas.

La ciudad fue escenario en enero de unos enfrentamientos entre estas comunidades que se saldaron con la muerte de cerca de 140 personas y cerca de 200 heridos. El estado de Darfur Sur fue escenario también de combates intercomunitarios en esas fechas que dejaron otros 200 muertos.

La región de Darfur ha sido escenario de un repunte de las tensiones intercomunitarias a pesar del citado acuerdo de paz, que intentado poner fin a los combates que estallaron en 2003, que han dejado al menos 300.000 muertos y más de 2,5 millones de desplazados.

Darfur es una de las regiones más pobres de Sudán, con tasas de pobrezas superiores al 65 por ciento en Darfur Central, y cerca de cinco millones de personas han recibido ayuda humanitaria en la zona entre enero y septiembre de 2020, según datos de la OCHA.