Publicado 16/04/2021 11:13CET

La ONU pide a las partes en conflicto en Yemen que acepten el plan de paz y recalca que tiene apoyo internacional

Archivo - El enviado especial de la ONU para Yemen, Martin Griffiths
Archivo - El enviado especial de la ONU para Yemen, Martin Griffiths - Bernd von Jutrczenka/dpa - Archivo

MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

El enviado de Naciones Unidas para Yemen, Martin Griffiths, ha pedido a las partes en conflicto que acepten el plan de paz presentado y ha dicho que cuenta con apoyo internacional, antes de incidir en que "contribuirá inmediatamente a reducir el sufrimiento" en el país.

"Hay motivos para la esperanza. La vía para poner fin a la guerra es conocido y sus elementos principales han sido discutidos de forma frecuente con las partes. Todo lo que necesitamos ahora es que las partes muestren su acuerdo con el pacto. Eso es todo", ha dicho, en declaraciones concedidas ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

"Este acuerdo contribuirá inmediatamente a reducir el sufrimiento. Permitirá normalizar la vida, lo que ha sido como una cruel esperanza para los yemeníes. Pidamos juntos a las partes que no decepcionen y libren a Yemen de su aprieto", ha manifestado.

Así, ha subrayado que "la unidad del Consejo de Seguridad es reforzada por la unanimidad diplomática y por acciones específicas de sus estados miembro claves", antes de agregar que durante sus giras internacionales ha encontrado "un consenso, como mínimo, y más frecuentemente un papel activo en apoyo a los cuatro puntos en los que se busca un acuerdo entre las partes".

"Estas discusiones reconocen la necesidad humanitaria urgente y el objetivo de generar puntos de entrada y hacer frente a las necesidades humanitarias desde ellos, tras lo que hay que construir confianza y una comunicación sostenible entre las partes para que no vuelvan a la guerra", ha defendido.

Griffiths ha reclamado además "un alto el fuego a nivel nacional, no uno parcial" y ha incidido en que se acuerde "una fecha específica entre las partes en el paquete total para el lanzamiento de un proceso político que es crucial, esencial e inevitable".

"La urgencia de obtener progresos hacia un acuerdo pacífico hace que la continuada violencia sobre el terreno (...) sea aún más preocupante", ha dicho, al tiempo que ha reconocido que la provincia de Marib "sigue siendo el mayor centro de gravedad en el conflicto", si bien también hay combates activos en otras zonas como Hodeida y Taiz.

Por otra parte, ha resaltado que "para muchos yemeníes, el conflicto ha cambiado la forma en la que ven sus vidas y su futuro" y ha lamentado que "en muchas zonas del país, una generación de niños ha sufrido una escolarización esporádica o no han acudido a clase".

"El trabajo es demasiado a menudo parcial o no existe. Las instituciones del Estado, esenciales para la entrega de los servicios básicos, han sufrido años de erosión. Los problemas para obtener combustible importado para uso civil aumentan los precios de los productos básicos", ha enumerado.

"La electricidad en algunas partes de Yemen es una lucha diaria", ha señalado, antes de agregar que la pandemia de coronavirus "se ha lanzado contra el pueblo de Yemen con nueva ferocidad". "Al igual de malo que el resto de cosas es que no haya una sensación sobre cuándo puede terminar esta tragedia", ha remachado.

La guerra en Yemen enfrenta al Gobierno reconocido internacionalmente, encabezado por Abdo Rabbu Mansur Hadi y apoyado por una coalición internacional liderada por Arabia Saudí, y a los huthis, respaldados por Irán.

Los rebeldes controlan la capital, Saná, y otras zonas del norte y el oeste del país. El conflicto ha sufrido un recrudecimiento en varios frentes durante los últimos meses, pese a los esfuerzos internacionales de mediación, en una guerra que ha provocado la que es la mayor crisis humanitaria a nivel mundial.