Publicado 10/03/2020 2:42:55 +01:00CET

La ONU y la UE recalcan que la comunidad internacional "no aceptará ni apoyará" la restauración del régimen talibán

Afganistán.- La ONU y la UE recalcan que la comunidad internacional "no aceptará
Afganistán.- La ONU y la UE recalcan que la comunidad internacional "no aceptará - GETTY IMAGES / MAJID SAEEDI - Archivo

Piden el inicio "inmediato" de las conversaciones entre el Gobierno y los talibán

MADRID, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

Representantes de Estados Unidos, Naciones Unidas, la Unión Europea y varios gobiernos occidentales han destacado este lunes que la comunidad internacional "no reconoce al Emirato Islámico de Afganistán" --nombre del régimen de los talibán entre 1996 y 2001-- y han afirmado que "no aceptarán ni apoyarán" su restauración a raíz del acuerdo de paz.

En un comunicado tras el acuerdo de paz entre Washington y los talibán del 29 de febrero, la ONU, la UE, Francia, Alemania, Italia, Noruega, Reino Unido y Estados Unidos han expresado su apoyo al pacto y han aplaudido los "pasos importantes" que permite "de cara al fin de la guerra y abrir la puerta de unas negociaciones intraafganas", cuyo inicio está previsto para este mismo martes.

Así, han mostrado su disposición a "trabajar de cara a un acuerdo de paz exhaustivo y sostenible que ponga fin a la guerra, contribuya a la estabilidad regional y la seguridad global, respete los derechos reconocidos internacionalmente de todos los afganos también reflejados en la Constitución y sea respetado por todos los afganos, incluidos el Gobierno, los líderes políticos, la sociedad civil y los talibán".

Los citados países y organizaciones han reiterado además que "una paz exhaustiva y sostenible sólo puede ser lograda a través de un acuerdo político e inclusivo negociado entre los afganos en el que, especialmente, las mujeres participen de forma significativa y en el que se respete la soberanía e integridad de Afganistán".

De esta forma, han aplaudido el "compromiso" de los talibán para participar en un "proceso político" y su futuro papel en un Gobierno surgido de las negociaciones internas, al tiempo que han reclamado a los insurgentes y otros grupos armados que "den pasos concretos" para garantizar que el territorio afgano "no sea usado por Al Qaeda, Estado Islámico o cualquier otro grupo terrorista internacional para amenazar o atacar a otros países".

Por otra parte, han expresado su deseo de que "todas las partes respeten un alto el fuego mientras duren las negociaciones para que los participantes puedan alcanzar un acuerdo sobre una 'hoja de ruta' política", antes de solicitar que las conversaciones "empiecen inmediatamente en torno a asuntos de preocupación mutua, tales como la liberación de prisioneros y el alto el fuego".

Los firmantes han mostrado además su apego a los "compromisos existentes" para dar apoyo político, económico y de ayuda al desarrollo al futuro Ejecutivo afgano, "siempre y cuando preserve y respete los derechos reconocidos internacionalmente de todos los afganos".

Por último, han reafirmado los "compromisos existentes" para mantener su apoyo a las fuerzas de seguridad afganas "de forma sostenible" y han animado a todos los países "a apoyar al pueblo afgano y contribuir a un acuerdo para una paz duradera en interés de todos".

DUDAS SOBRE EL CONTROL DE AFGANISTÁN

El comunicado ha sido publicado apenas unos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmase que los talibán podrían "posiblemente" hacerse con el control de Afganistán una vez que el país norteamericano abandonen el país, tal y como contempla el acuerdo de paz.

Así, resaltó que las autoridades afganas "tendrán que protegerse a sí mismas, algo que debió pasar hace mucho" y agregó que desconoce si el Gobierno será capaz de repeler a los talibán sin apoyo de las tropas estadounidenses.

"Espero que sean capaces", manifestó, antes de resaltar que "no se supone" que lo que ocurra sea una toma del poder por parte de los talibán, si bien ha dicho que "posiblemente sea lo que pase".

Los talibán se mostraron dispuestos el viernes a iniciar conversaciones con el Gobierno afgano el 10 de marzo, siempre y cuando se cumplan las cláusulas del acuerdo de paz firmado con Estados Unidos, incluidas las liberaciones de presos, algo que ha puesto en tela de juicio el presidente afgano, Ashraf Ghani.

En concreto, el acuerdo con Estados Unidos recomendaba la liberación de 5.000 prisioneros talibán a cambio de unos 1.000 efectivos de seguridad afganos en manos del grupo antes del comienzo de las negociaciones entre las autoridades del país asiático y los insurgentes.

Los talibán ordenaron el 2 de marzo el reinicio de operaciones contra las fuerzas de seguridad, al dar por concluidos los siete días de "reducción de la violencia", si bien resaltaron que las tropas internacionales no deben ser objetivo de ataques.

Por su parte, Estados Unidos ha iniciado este mismo lunes la retirada de las tropas de Afganistán para cumplir con el acuerdo, por el que en un plazo de 135 días debe haber un máximo de 8.600 militares norteamericanos en el país.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, apuntó la semana pasada que la retirada será "pausada" cuando se llegue a los 8.600 militares desplegados --en la actualidad hay alrededor de 13.000-- y se "analizará" si las partes están cumpliendo con sus compromisos.

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