El opositor Fazlur Rehman dice que el Gobierno de Pakistán "no debe molestarse en negociar" si Jan no piensa dimitir

Publicado 07/11/2019 21:56:00CET

MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -

El destacado opositor paquistaní Fazlur Rehman, líder de la 'Marcha por la Libertad', ha apuntado este jueves que el Gobierno "no debe molestarse en negociar" si la dimisión del primer ministro, Imran Jan, no está sobre la mesa.

"No es necesario que haya negociaciones entonces. No hay necesidad de que vengan a (reunirse con) nosotros. Cuando vienes, debe ser con la intención de abandonar los pasillos del poder", ha sostenido.

Así, ha dicho a Jan que se encuentra "en un callejón sin salida" y ha recalcado que "debe decidir si quiere seguir ahí o salir y devolver sus derechos a la gente", según ha informado el diario paquistaní 'Dawn'.

"Si el primer ministro hubiera demostrado algo de competencia y hubiera puesto la economía en el camino de la mejora, la gente hubiera dicho: 'Bueno, aunque accedió al cargo ilegalmente, ha llevado al país al progreso'", ha sostenido.

En este sentido, ha denunciado que "el país sigue hundiéndose". "Si seguimos dándoles tiempo, cada día tendrá un coste", ha manifestado, antes de pedir al Ejército que "se deshaga de los problemas" en los que le mete el Ejecutivo.

"Todo lo que deseamos ver es al Ejército en una posición respetable y que nosotros coreemos eslóganes a favor del Ejército", ha puntualizado, sin dar más detalles sobre a qué se refiere con ello.

Jan aceptó el martes abordar todas las demandas de la oposición, a excepción de su dimisión, en el marco de una jornada de conversaciones entre las delegaciones del Gobierno y los líderes opositores.

La 'Marcha de la Libertad' --que fue tildada de "chantaje" por parte del primer ministro-- partió el 27 de octubre desde diversos puntos del país y llegó el 31 de octubre a la capital para mantener desde allí sus movilizaciones.

La ola de protestas es el principal esfuerzo concertado entre los distintos movimientos opositores desde que Jan se impuso en las elecciones generales de 2018.

El Gobierno asegura que las manifestaciones son una amenaza para la democracia, mientras que sus detractores le recriminan falta de legitimidad y dependencia del Ejército.