Publicado 06/11/2020 16:08CET

El opositor Henri Konan Bédié denuncia "intentos de intimidación" tras las polémicas presidenciales en Costa de Marfil

El candidato de la oposición a presidente de Costa de Marfil, Henri Konan Bédié
El candidato de la oposición a presidente de Costa de Marfil, Henri Konan Bédié - PDCI - Archivo

MADRID, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

El destacado opositor Henri Konan Bédié ha denunciado este viernes "intentos de intimidación" por parte de las autoridades de Costa de Marfil y ha reclamado la "liberación sin condiciones" de miembros de su partido detenidos tras las elecciones del 31 de octubre, en las que el presidente, Alassane Ouattara, habría obtenido un polémico tercer mandato.

El expresidente marfileño ha solicitado además "la retirada inmediata del bloqueo a las residencias de opositores al régimen antidemocrático de Ouattara", entre las que figura la suya, según un mensaje publicado por él mismo a través de su cuenta en la red social Twitter.

El Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI) de Konan Bédié ha denunciado la detención de varios altos cargos de la formación tras el anuncio opositor sobre la creación de un Consejo Nacional de Transición para formar un Gobierno de transición que organice nuevas elecciones, tras rechazar los comicios del 31 de octubre.

Entre los detenidos figuran el secretario ejecutivo del partido, Maurice Kakou Ghikahué; el vicepresidente de la formación, George Philippe Ezaley; el director de gabinete de Konan Bédié, Pierre Narcisse N'dri Kouadio; y varios familiares del expresidente marfileño, tal y como ha recogido el portal de noticias Koaci.

El llamamiento de Konan Bédié ha llegado un día después de que las fuerzas de seguridad llevaran a cabo una redada en la vivienda del opositor Pascal Affi N'Guessan, del Frente Popular Marfileño (FPI) del expresidente Laurent Gbagbo y otro de los candidatos a la Presidencia.

Figuras cercanas al ex primer ministro, quien ejerce además de portavoz de la oposición, afirmaron el jueves que por el momento no figura entre los detenidos y que "se encuentra en un lugar seguro" fuera de su domicilio.

La victoria de Ouattara en las elecciones fue confirmada por la comisión, que detalló que había recabado el 94,27 por ciento de los votos, tras el llamamiento al "boicot activo" de los comicios por parte de Konan Bédié y Affi N'Guessan, que han rechazado igualmente la victoria del mandatario y han mantenido su llamamiento a las protestas.

RECHAZO OPOSITOR

La oposición considera que las elecciones han sido ilegales habida cuenta de que la Constitución del país solo permite dos mandatos presidenciales, que Ouattara ya habría agotado. Sin embargo, el presidente se ha amparado en que la Carta Magna ha sido enmendada durante su mandato para poner a cero su contador.

Así las cosas, la oposición anunció a última hora del lunes la creación de un Consejo Nacional de Transición. Affi N'Guessan explicó que este organismo estará liderado por Konan Bédié, antes de agregar que tendrá entre sus funciones "preparar unas elecciones presidenciales justas y transparentes" y "poner en marcha en las próximas horas un Gobierno de transición".

Por su parte, Naciones Unidas, la Unión Africana (UA) y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) han reclamado a los principales candidatos opositores que retiren su anuncio y que den prioridad "a la vía del diálogo" para resolver la crisis.

Las tensiones en el país, al alza por la candidatura de Ouattara y la eliminación de los nombres de Gbagbo y el ex primer ministro y antiguo presidente del Parlamento Guillaume Soro de los aspirantes a la Presidencia, han dejado alrededor de 30 muertos hasta el momento.

Soro, quien se encuentra exiliado en el extranjero, hizo el jueves un llamamiento al Ejército a "actuar" frente a la "dictadura" de Ouattara "ante la violación flagrante de la Constitución, la sangre de los compatriotas que es vertida cada día y el perjurio deshonroso del que es culpable el expresidente".

Muchos marfileños temen que otra polémica electoral pueda conducir a una nueva oleada de violencia como la que sacudió el país entre 2010 y 2011, cuando Gbagbo se negó a reconocer la victoria de Ouattara, que remachó una década turbulenta en la que Costa de Marfil tiró por tierra años de avance próspero y estable.

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