Publicado 20/04/2020 22:27:46 +02:00CET

O.Próximo.- La Autoridad Palestina denuncia un "Gobierno de anexión" en Israel tras el acuerdo entre Netanyahu y Gantz

O.Próximo.- La Autoridad Palestina denuncia un "Gobierno de anexión" en Israel t
O.Próximo.- La Autoridad Palestina denuncia un "Gobierno de anexión" en Israel t - -/APA Images via ZUMA Wire/dpa

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro palestino, Mohamad Shtayé, ha denunciado este lunes la formación de un "Gobierno de anexión" en Israel tras la firma de un acuerdo entre el primer ministro, Benjamin Netanyahu, y el líder opositor Benjamin Gantz para formar un Ejecutivo de unidad.

"La formación de un Gobierno de anexión israelí significa el fin de la solución de dos estados y el desmantelamiento de los derechos del pueblo de Palestina, tal y como está establecido por el Derecho Internacional y las resoluciones internacionales", ha dicho.

Así, ha recalcado a través de su cuenta en Twitter el respaldo al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, "en la posición que anuncie sobre la esperada declaración de anexión por parte de Israel".

En este sentido, Shtayé ha adelantado que esta decisión por parte del Gobierno israelí llevará a los palestinos "a una nueva dirección en la lucha contra la ocupación".

Por su parte, el secretario general del Consejo Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina, OLP), ha cargado igualmente contra el acuerdo de Gobierno en Israel y ha alertado de que un Ejecutivo "fundamentado en un compromiso para anexionar más territorio palestino ocupado es una amenaza para un mundo basado en las normas y a la paz, la seguridad y la estabilidad en Oriente Próximo".

"La anexión implica el fin de cualquier posibilidad de una solución negociada", ha dicho en un comunicado, en el que ha argüido que "es una responsabilidad internacional hacer que el nuevo Gobierno israelí rinda cuentas y reclamar una aplicación total de sus obligaciones bajo el Derecho Internacional y los acuerdos firmados".

En este sentido, ha defendido que el nuevo Ejecutivo israelí "tiene dos opciones", que son "abrir las puertas a un proceso de paz significativo" o "poner en un peligro aún mayor las esperanzas de paz".

"RECHAZO SISTEMÁTICO"

Erekat ha indicado que ello implica "seguir el camino de la cooperación y honrar las obligaciones bajo el Derecho Internacional o seguir con una mayor expansión de los asentamientos coloniales ilegales, la anexión y otras violaciones de las obligaciones israelíes".

"El Gobierno de Israel ha rechazado de forma sistemática aplicar sus obligaciones como potencia ocupante según el Derecho Internacional, incluso en medio de la actual amenaza de la Covid-19, mientras que destruye sistemáticamente las expectativas de una paz negociada entre Israel y Palestina", ha denunciado.

En esta misma línea, ha argumentado que las autoridades israelíes "han normalizado la discriminación institucional, la incitación y el racismo contra 1,5 millones de palestinos que viven en Israel".

Por otra parte, ha reiterado que la Autoridad Palestina "ha sido clara en que su visión de paz va en línea con el plan presentado por Abbas al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas" y ha expresado su deseo de que la comunidad internacional "dé su apoyo para facilitar un proceso de paz significativo fundamentado en el Derecho Internacional".

Erekat ha manifestado que el objetivo de este proceso debe ser lograr un acuerdo de paz partiendo de la solución de los dos estados en las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital del Estado de Palestina y una solución "justa y acordada" sobre el asunto de los refugiados basada en la resolución 194 de la Asamblea General de la ONU y la Iniciativa Árabe de Paz.

EL ACUERDO DE GOBIERNO

El Likud de Netanyahu y el principal partido opositor, Azul y Blanco, han firmado un acuerdo para formar un Gobierno de unidad en el que 'Bibi' mantendrá el cargo durante 18 meses, tras lo que será sustituido en el cargo por el líder opositor, Benjamin Gantz.

El acuerdo contempla que Netanyahu pueda presentar a partir del 1 de julio a votación "el acuerdo alcanzado con Estados Unidos sobre la aplicación de la soberanía (en Cisjordania) para la aprobación del Gobierno y el Parlamento".

En este sentido, recoge que "si el primer ministro decide llevar la propuesta ante el Parlamento, podrá hacerlo a través de otro parlamentario, siempre y cuando sea del Likud y teniendo en cuenta que la legislación debe ser idéntica a la presentada ante el Ejecutivo".

"La ley deberá ser aprobada lo antes posible (...) y no será interrumpida o aplazada por los presidentes de los comités de Exteriores o Defensa de la Knesset", recalca el documento, según 'The Times of Israel'.

Netanyahu prometió durante la campaña electoral impulsar la anexión de partes de Cisjordania en caso de hacerse con la victoria, a pesar de las críticas internacionales al 'acuerdo del siglo' presentado por Washington.

Por su parte, Gantz se mostró igualmente favorable a trabajar para lograr la anexión del valle del Jordán, tal y como propuso Netanyahu, a pesar de que previamente se había opuesto a esta opción por su impacto sobre un proceso de paz con los palestinos.

RECHAZO DE PALESTINA

Jordania y la Autoridad Palestina rechazaron firmemente el plan presentado en septiembre de 2019 por Netanyahu para anexionar el valle del Jordán, la zona fronteriza con Jordania y que se encuentra en la Cisjordania ocupada, advirtiendo de que con ello desatará una "peligrosa escalada" que alejará la paz.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, avisó a Netanyahu de que todos los acuerdos firmados con Israel decaerán si finalmente cumple su amenaza de anexionar al país el valle del Jordán, la zona norte del Mar Muerto o cualquier parte de los territorios palestinos ocupados en 1967.

"Tenemos derecho a defender nuestros derechos y conseguir nuestros objetivos por todos los medios disponibles, independientemente de las consecuencias, en la medida en que la decisión de Netanyahu contradice las resoluciones de Naciones Unidas y el Derecho Internacional", zanjó.

El conocido como 'acuerdo del siglo' señala a Jerusalén como la capital "indivisible" de Israel, que retendría el control de los asentamientos y del valle del Jordán, mientras que Palestina tendría su capital en una zona de Jerusalén Este ubicada fuera de la barrera de seguridad instalada por Israel. Asimismo, descarta el derecho al retorno de los refugiados palestinos.

En respuesta a la presentación del mismo, Abbas describió la propuesta como "la bofetada del siglo" y recalcó que está destinada a acabar "en el basurero de la Historia".